Duración: 200 horas.
Matricula: Diploma acreditativo. MATRÍCULA ABIERTA TODO EL AÑO. DIPLOMA ACREDITATIVO. DESTINATARIOS: Trabajador
Social, Pedagogo Social, Educador de Calle, TASOC, TISOC, Mediador
Social, Dinamizador Juvenil, Mediador Juvenil, Animador Sociocultural,
Educador Familiar, Profesorado, Monitor de Campamento, Monitor de
Ludoteca, Dinamizador Cultural, Monitor de Discapacitados, Monitor de
Granja Escuela, Técnico Casa de Juventud, Técnico de Información
Juvenil, Formador de Formadores, Técnico en Integración Social,
Educadores Sociales, Educador Infantil, Educador Centro de Acogida,
Terapeuta, Orientador Educativo, Mediador Juvenil, Educador Sexual,
Monitor de Tiempo Libre,.. estudiantes de Psicología, Sociología,
Magisterio, Pedagogía, Psicopedagogía, Trabajo Social, Educación Social,
Educación Infantil, Integración Social, Enfermería, Auxiliar de
Clínica... asociaciones, instituciones, colectivos, centros cívicos,
voluntariado hospitalario, voluntarios hospitalarios...
OBJETIVO GENERAL DEL CURSO: __________ Introducción:
Debido
a los avances en los tratamientos médicos, el número de niños
hospitalizados por enfermedades crónicas ha crecido mucho en las últimas
décadas. Algunos tendrán grandes limitaciones en su actividad y
funcionamiento intelectual. Ciertas discapacidades serán permanentes;
otras, transitorias. Y en un periodo largo de tiempo la gravedad de la
discapacidad puede aumentar, disminuir o permanecer estacionaria
(Heward, 1998). Las necesidades educativas especiales de éstos difieren
de las de los niños con otros déficits, ya que la enfermedad les provoca
una disminución de su energía y concentración e influye negativamente
en su desarrollo cognitivo, afectivo y social. Asimismo, las
enfermedades crónicas difieren en intensidad. Unas veces, las
necesidades educativas pueden atenderse en el aula ordinaria con ayuda
educativa, en el hospital, o en casa; otras, necesitarán programas
específicos de educación especial (Lynch, Lewis y Murphy, 1992).
Indudablemente, los tratamientos médicos continuos y la enfermedad
pueden afectar al rendimiento escolar y a su integración social.
Los
niños enfermos que, fundamentalmente, presentan necesidades educativas
especiales son los que padecen enfermedades crónicas y de larga duración
(cáncer, diabetes, fibrosis quística, SIDA, insuficiencia renal
crónica, epilepsia, espina bífida, lesiones traumáticas del cerebro,
etc.). Estos niños no suelen hallarse recluidos en la cama o en los
hospitales, salvo en los periodos de crisis, pero es una amenaza que
está siempre presente. El curso de la enfermedad, los tratamientos y los
efectos secundarios son muy variados y hacen que los niños estén
sujetos a altibajos, estancamientos y retrocesos; por lo tanto, sus
necesidades educativas son más impredecibles que las de otras
deficiencias. La respuesta educativa a estas necesidades debe ser rápida
y flexible, requiriendo de una coordinación entre la educación especial
y la ordinaria, y el reconocimiento de que los niños con problemas de
salud son responsabilidad de toda la escuela, y de todos los servicios
(Grau, 2001).
La
Pedagogía Hospitalaria supone una parte de la Pedagogía, cuyo objeto de
estudio, investigación y dedicación es el individuo hospitalizado, ya
sea niño o adulto, para que prosiga con su aprendizaje cultural y
formativo, y para que sea capaz de hacer frente a su enfermedad,
insistiendo en el cuidado personal y en el cuidado de la salud psíquica.
Se trata, por una parte, de cubrir las necesidades pedagógicas de
aprendizaje de materias y contenidos escolares y, por otra, de
satisfacer las necesidades psicológicas de acogida y adaptación al
hospital y la atención durante la estancia, entre otras. Son carencias
psicopedagógicas que el personal específicamente sanitario no puede
atender, vedando al paciente de sus derechos. Por eso pretendemos
ofrecer la formación que necesitarán los agentes que realizarán esta
Pedagogía Hospitalaria para poder cumplir esos objetivos, procurando la
búsqueda de la salud mental del paciente, es decir, el equilibrio
psíquico, el ajuste social y la adaptación psicosocial del enfermo a su
situación, desde el enfoque instructivo o didáctico (tareas de enseñanza
y aprendizaje necesarias para recuperar, mantener y facilitar la
reanudación cultural e intelectual del paciente) y el enfoque
psicopedagógico (preparación para la hospitalización y el ajuste a esta
situación).
También
es fundamental ocupar el tiempo libre de hospitalización con tareas
fructíferas, formativas, de entretenimiento y relajación, con el fin de
mantener y potenciar los hábitos propios de la actividad intelectual y
de aprendizaje cultural, a través de las actividades desarrolladas por
los maestros y educadores de los centros hospitalarios, tratando de que
el niño o adolescente en edad de estudiar no pierda la continuidad que
el proceso escolar exige.Los
principios educativos serán la individualización (ajustando el proceso
de aprendizaje al niño en concreto), la socialización (para combatir el
aislamiento del niño enfermo, proporcionándole la oportunidad de
convivir y relacionarse con sus compañeros en pequeños grupos, y siempre
a cargo de un profesor o educador) y la autonomía (para mantener la
implicación activa y voluntaria del niño en la tarea escolar que se le
propone, no solo por entretenimiento sino por sus valores formativos).
En definitiva, se trata de organizar y diseñar la pedagogía en el
espacio hospitalario, atendiendo a todos los factores que este contexto
implica.
En
la Pedagogía Hospitalaria confluyen las necesidades educativas
especiales, las educativas y las asistenciales, por lo que se necesita
una acción interdisciplinar, la atención a los problemas emocionales del
niño y de la familia; el desarrollo de estrategias de adaptación a la
enfermedad y al contexto hospitalario; y la elaboración de adaptaciones
curriculares que intenten paliar, lo más pronto posible, las secuelas
derivadas de la enfermedad que afectan a la capacidad de aprendizaje del
niño. En el área de actividad escolar, se pretende evitar la pérdida
del hábito intelectual, del esfuerzo personal o el retraso escolar, así
como favorecer el entretenimiento y la readaptación del niño cuando
regrese a su centro escolar. También se pretende crear un ambiente de
diálogo y compañía, donde el niño pueda hablar de sus tristezas,
preocupaciones, familias, etc.
El
principal problema que tienen los niños con enfermedades crónicas o de
larga duración es el absentismo escolar, por lo que es imprescindible
establecer servicios que favorezcan la continuidad escolar (aulas
hospitalarias, enseñanza domiciliaria y adaptaciones en el centro
escolar de referencia). Para satisfacer estas necesidades (sanitarias,
emocionales y curriculares) se necesita la colaboración de equipos
multidisciplinares que, coordinadamente, las atiendan en el hospital, en
el hogar y en el centro docente, con el objeto de conseguir la plena
adaptación del niño y la familia a las exigencias de la enfermedad, un
desarrollo social, académico y emocional lo más normalizado posible, y
la integración en la escuela.
Con
este Curso pretendemos que el alumno conozca las características de la
población infantil hospitalizada y la metodología a aplicar dentro de la
Pedagogía Hospitalaria, sus objetivos, el marco legislativo y los
derechos del niño hospitalizado.
Es
a través de la comunicación interpersonal como podemos ayudar al
enfermo a que guíe su propia vida y mejore su capacidad de autonomía.
Es el educador quien debe apoyarlo para que elija decisiones valiosas y
persevere en su actitud de esfuerzo.
El educador que trabaja en un hospital tiene que poseer una serie de características personales y profesionales que le posibiliten su labor y le faciliten el pleno desenvolvimiento en ese medio particular: Características personales: - Madurez y equilibrio personal para vivir y afrontar determinadas experiencias propias del ámbito hospitalario. - Apertura, flexibilidad, sensibilidad y capacidad de comunicación que faciliten relaciones personales positivas. - Ser capaz de comprender y resolver cualquier situación emocional del niño frente al sentido del dolor, la enfermedad y la muerte. - Fortaleza que permita afrontar la dureza de la tarea, comprendiendo los defectos y debilidades de los niños con paciencia activa, no pasiva. Características profesionales: - Aprender a conocer las necesidades intelectuales y afectivas del niño hospitalizado y de cada niño en particular, y satisfacerlas en lo posible. - Conocer y poner en práctica una amplia gama de técnicas didácticas, de metodología del estudio, de actividades de entretenimiento (dibujo, pintura, manejo de ordenador, organización de juegos) sabiendo integrar la técnica, siempre, en una actuación humana. - Aprender a «estar» de una manera educativa con niños enfermos, por medio del «diálogo y la compañía». La
finalidad de la atención en hospitalización infantil, no es otra que la
de educar para la vida, papel que corresponde al educador y que
indudablemente desborda la específica labor del personal sanitario. La
actividad pedagógica como complemento de la acción médica en los
hospitales ha tomado carta de naturaleza desde hace años en muy diversos
países europeos y norteamericanos. Se conoce que en décadas pasadas los
servicios de pediatría de muchos hospitales estaban cerrados incluso a
los padres y en este ambiente tan rígido no había lugar para la
educación de los niños.La
Pedagogía Hospitalaria constituye un modo especial de entender la
Pedagogía. Se encuentra orientada y configurada por el hecho
incontestable de la enfermedad y enmarcada por el ámbito concreto que
constituye la institución hospitalaria donde se lleva a cabo. Se ofrece
como una Pedagogía vitalizada, de la vida y para la vida, que constituye
una constante comunicación experiencial entre la vida del educando y la
vida del educador, y aprovecha cualquier situación, por dolorosa que
pueda parecer, para enriquecer a quien la padece, transformando su
sufrimiento en aprendizaje (Lizasoáin, 2000). En esta misma línea, Del
Valle y Villanezo (1993) aclaran que la Pedagogía Hospitalaria no es una
ciencia cerrada sino multidisciplinar, que se encuentra todavía
delimitando su objeto de estudio para dar respuesta a aquellas
situaciones que, en la conjunción de los ámbitos sanitarios y
educativos, la sociedad va demandando, haciéndose igualmente necesarios
programas de atención al niño convaleciente, es decir, concibiendo la
convalecencia en el domicilio como una prolongación del período de
hospitalización.
El
Educador Hospitalario tiene que poseer una serie de características
personales y profesionales que le posibiliten su labor y le faciliten el
pleno desenvolvimiento en ese medio particular:
EL ROL DEL EDUCADOR HOSPITALARIOEnumeramos las funciones principales del educador:
- Ser útiles al niño/a hospitalizado/a.
- Conocer. - Decidir, programar. - Adquirir recursos. - Aprovechar y repartir los recursos. - Mantener una adecuada comunicación y relación entre los/as miembros/as. - Crear una buena estructura y dinámica de trabajo. - Relacionarse con el exterior. - Dar respuesta a los problemas que presentan los/as destinatarios/as del proyecto. - Creer en lo que hacemos. - Conocer el proyecto en el que participamos. - Conocer a los niños y niñas: sus necesidades, intereses, ... - Reflexionar sobre nosotros/as y sobre cómo trabajamos y cómo podemos mejorar. - Saber hacia dónde vamos. - Tomar decisiones. - Ser flexibles, tener la mente abierta. - Programar y ejecutar las actividades. - Obtener recursos económicos, materiales e infraestructura. - Desarrollar y transmitir entusiasmo. - Desarrollar la iniciativa y la creatividad. - Acoger a los/as nuevos Educadores/as Hospitalarios/as. - Llevar las cuentas... - Mantener la cohesión del grupo. - Asistir a las reuniones. - Solucionar conflictos y tensiones. - Favorecer la unión. - Comunicar e informar de casos. - Ser crítico y sincero a la vez que innovador/a. - Plantear problemas que existan. - Buscar soluciones. - Priorizar el trabajo. - Revisar y dar salida a lo pendiente. - Repartir tareas: saber distribuir recursos y esfuerzos. - Coordinar el trabajo. - Evaluar. - Comunicarse con el exterior. - Informar al resto de equipos. HABILIDADES DEL EDUCADOR HOSPITALARIO
-
En el contexto hospitalario el/la Educador/a Hospitalario/a debe estar
caracterizado por una serie de habilidades específicas que permitan al
niño/a hospitalizado/a tener una estancia en un clima de confianza,
seguridad y afecto. Es decir, aunque, inevitablemente, el niño
hospitalizado tenga experiencias desagradables de malestar y dolor, que
generan un impacto negativo con su consecuente estrés, debemos hacerle
sentir que no se le hace daño por ser malo o estar enfadado con él, sino
que se le considera una persona importante y lo que se pretende es
ayudarle a ponerse bien. En definitiva, debemos «ganárnoslo» de forma
honesta. De este modo, y a pesar de todo, la hospitalización,
probablemente, será una experiencia positiva, así como su recuerdo a
corto y largo plazo.
-
El/la Educador/a Hospitalario/a debe ser una persona abierta, cercana y
con capacidad de escucha, puesto que esto permite que el/la niño/a
hospitalizado/a se sienta aceptado/a (sentimiento recompensante), a la
vez que nos proporciona información sobre él o ella; asimismo, es más
probable que nos escuche ya que estamos mostrando un modelo de habilidad
de relación interpersonal que va a ser observado y posiblemente
imitado. -
El/la Educador/a Hospitalario/a también debe ser flexible, respetuoso y
cauteloso, en una palabra, debe ser empático/a. Empatizar, escuchar las
emociones y sentimientos del niño y de la niña es tratar de «meternos en
su piel» y entender los motivos de su comportamiento / actitud, y es
mostrar que nos hacemos cargo del impacto que le producen sus problemas.
Es necesario que empaticemos con el niño o niña hospitalizado porque
así nos convertimos en una persona significativa y digna de confianza
para él o ella, además de poder ayudarle a que se sienta mejor.
- Como Educador/a Hospitalario/a debemos hacer reír, habilidad ésta que implica desarrollar una ironía no hiriente y el sentido del humor en general. -
Ser responsable, sincero/a y crítico/a permitirá al niño/a
hospitalizado/a, al igual que a sus familiares y/o acompañantes entender
y aceptar de forma más objetiva y clara la situación en la que se
encuentran, sintiéndose, por tanto, más preparados/as para hacerle
frente, y desarrollando un mayor nivel de tolerancia a la frustración
que dicha situación pueda generar.
-
Desarrollar la atención a las actividades que, a nivel general, el niño y
la niña hospitalizado puede y debe realizar en el contexto
hospitalario, nos permitirá observar, comprender y por tanto, dinamizar
la estancia del niño y de la niña en dicho contexto.
-
Estimular al niño/a hospitalizado/a en cuanto al sentimiento de
dependencia e independencia según lo requiera la situación también es
una labor fundamental, donde la habilidad de observación, escucha y
comprensión juegan un papel fundamental.
-
Poseer un bagaje de conocimientos que permita desarrollar una atención y
cuidado psicosocial, en general, al niño o a la niña hospitalizados.
-
El/la Educador/a Hospitalario/a debe mostrarse siempre atento/a ante las
distintas reacciones que puedan tener los niños y niñas hospitalizados y
mostrar ante éstas una actitud paciente y comprensiva.
-
Ante el proceso de enseñanza-aprendizaje en el que el niño hospitalizado
está inmerso por su momento evolutivo, el/la Educador/a Hospitalario/a
debe tener en cuenta la importancia del desarrollo de actividades de
aprendizaje en general.
-
En el marco del contexto hospitalario el/la Educador/a Hospitalario/a
puede encontrarse ante el desarrollo, por parte del niño o la niña, de
conductas negativas, ante las que, a fin de eliminarlas, se pueden
utilizar las siguientes alternativas: «no hacer nada», el llamado
«tiempo fuera» (separar al niño/a de la situación que se ha generado a
fin de iniciar un proceso de reflexión), amonestaciones o advertencias
(siempre reflexivas), etc.; aunque teniendo en cuenta el papel
«transitorio» que el/la Educador/a juega en el contexto hospitalario, a
veces, la mejor alternativa consiste en delegar la respuesta a la
conducta negativa en otra u otras personas (padres, tutores, ...).
Para
que un grupo se desenvuelva adecuadamente, es necesario aprender unas
habilidades que nos permitan desarrollar un estilo de comunicación
óptimo, sobre todo por parte de los responsables de dirigir el grupo.
Contenidos: UNIDAD DIDÁCTICA 1. PEDAGOGÍA HOSPITALARIA
1. UNA APROXIMACIÓN A LA PEDAGOGÍA HOSPITALARIA 1.1. Objetivos de la Pedagogía Hospitalaria 1.2. Retos
2. MARCO LEGISLATIVO 3. LOS DERECHOS DEL NIÑO HOSPITALIZADO
4. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LAS AULAS HOSPITALARIAS 5. INSTRUCCIONES PARA LAS UNIDADES DE APOYO EN LAS INSTITUCIONES HOSPITALARIAS 5.1. Objetivos 5.2. Destinatarios
5.3. Organización y funcionamiento
5.4. Criterios metodológicos 5.5. Orientaciones para el centro educativo Anexo 1: Comunicado de incorporación a la Unidad Escolar de Apoyo Anexo 2: Informe de Equipo Docente
Anexo 3: Informe del profesorado de la Unidad Escolar de Apoyo para el centro de referencia UNIDAD DIDÁCTICA 2. ASPECTOS PSICOSOCIALES DE LA ENFERMEDAD
Y LA HOSPITALIZACIÓN 1. LA ENFERMEDAD EN EL NIÑO
2. LA FAMILIA Y LOS EFECTOS DEL IMPACTO DE LA ENFERMEDAD 3. HOSPITALIZACIÓN INFANTIL 3.1. Primera infancia
3.2. De los tres a los seis años
3.3. De los siete a los once años 3.4. De los doce a los catorce 4. TEMORES DE LOS NIÑOS ANTE LA HOSPITALIZACIÓN 5. PROGRAMAS DE PREPARACIÓN PSICOLÓGICA
A LA HOSPITALIZACIÓN INFANTIL 5.1. Evaluación 5.2. Evaluación del dolor pediátrico 5.3. Técnicas UNIDAD DIDÁCTICA 3. EL EDUCADOR HOSPITALARIO
1. EL ROL DEL EDUCADOR HOSPITALARIO 2. HABILIDADES DEL EDUCADOR HOSPITALARIO
3. EL EDUCADOR HOSPITALARIO FRENTE AL DUELO 3.1. Actitudes actuales frente al duelo 3.2. El proceso de duelo en la enfermedad 3.3. Pasos para el afrontamiento
3.4. Aspectos específicos del duelo en los niños 3.5. Pautas para comunicar la información al niño 4. EL VOLUNTARIADO HOSPITALARIO
UNIDAD DIDÁCTICA 4. ACTIVIDAD EDUCATIVA EN ÁMBITOS HOSPITALARIOS
1. ATENCIÓN HOSPITALARIA
1.1. Contextualización (humana y espacial)
1.2. Objetivos
1.3. Metodología 1.4. Actividades 1.5. Evaluación 1.6. Recursos
2. ATENCIÓN DOMICILIARIA 2.1. planes de atención domiciliaria por comunidades autónomas
UNIDAD DIDÁCTICA 5. INTERVENCIÓN EDUCATIVA ESPECIALIZADA
1. EL NIÑO ONCOLÓGICO
1.2. Valoración psicosocial individualizada
1.3. Efectos secundarios del tratamiento 1.4. Alteraciones de conducta 1.5. Síntomas psíquicos
1.6. El tratamiento de la información UNIDAD DIDÁCTICA 6. EL JUEGO EN EL AMBITO HOSPITALARIO
1. EL VALOR DEL JUEGO
2. EL EDUCADOR/ANIMADOR Y LA ACTIVIDAD LÚDICA CON NIÑOS/AS HOSPITALIZADOS 3. LA LUDOTECA COMO RECURSO PARA LA ANIMACIÓN HOSPITALARIA 4. EL JUEGO COOPERATIVO
4.1. Clasificación de los juegos cooperativos
4.2. La estructura de cada juego 4.3. Cómo organizar una sesión de juegos
5. LA EXPRESIÓN PLÁTICA 5.1. Objetivos 5.2. Técnicas y materiales 5.3. Técnicas creativas
5.4. El lugar de trabajo 5.5. Actividades de expresión plástica
6. LA ANIMACIÓN A LA LECTURA
6.1. Objetivos 6.2. Técnicas y materiales 6.3. Técnicas creativas 6.4. Actividades de animación a la lectura 7. LA EXPRESIÓN DRAMÁTICA 7.1. Objetivos
7.2. Técnicas y materiales
7.3. Técnicas de expresión dramática 7.4. Actividades de expresión dramática 8. LA EXPRESIÓN MUSICAL 8.1. Objetivos
8.2. Técnicas y materiales
8.3. Medios de expresión musical 8.4. Técnicas creativas 8.5. El lugar de trabajo 8.6. Actividades de expresión musical UNIDAD DIDÁCTICA 7. LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS
COMO POSIBILIDAD LÚDICA, CULTURAL Y FORMATIVA 1. OBJETIVOS 2. PROYECTOS VIRTUALES
3. UN PROYECTO DE TELEEDUCACIÓN DE AULAS HOSPITALARIAS EN ESPAÑA
FICHA DE MATRICULA para cualquier curso Solicitar mas informacion
La actividad ludica con niños hospitalizados
Repercusiones físicas y emocionales en el niño hospitalziado El niño oncologico Planes de Actuación Domiciliaria por comunidades autónomas ![]() ![]()
Formacion a Distancia y Permanente de Educadores/as
formacionadistancia@yahoo.es http://animacion.synthasite.com MSN: formacionadistancia@arrakis.es Apartado 3049 -36205 VIGO - España Tfno/Fax.: 986-25 38 66 / Movil: 677-52 37 07 |
También
es fundamental ocupar el tiempo libre de hospitalización con tareas
fructíferas, formativas, de entretenimiento y relajación, con el fin de
mantener y potenciar los hábitos propios de la actividad intelectual y
de aprendizaje cultural, a través de las actividades desarrolladas por
los maestros y educadores de los centros hospitalarios, tratando de que
el niño o adolescente en edad de estudiar no pierda la continuidad que
el proceso escolar exige.
La
finalidad de la atención en hospitalización infantil, no es otra que la
de educar para la vida, papel que corresponde al educador y que
indudablemente desborda la específica labor del personal sanitario. La
actividad pedagógica como complemento de la acción médica en los
hospitales ha tomado carta de naturaleza desde hace años en muy diversos
países europeos y norteamericanos. Se conoce que en décadas pasadas los
servicios de pediatría de muchos hospitales estaban cerrados incluso a
los padres y en este ambiente tan rígido no había lugar para la
educación de los niños.
EL ROL DEL EDUCADOR HOSPITALARIO
-
El/la Educador/a Hospitalario/a debe ser una persona abierta, cercana y
con capacidad de escucha, puesto que esto permite que el/la niño/a
hospitalizado/a se sienta aceptado/a (sentimiento recompensante), a la
vez que nos proporciona información sobre él o ella; asimismo, es más
probable que nos escuche ya que estamos mostrando un modelo de habilidad
de relación interpersonal que va a ser observado y posiblemente
imitado. 



