La convivencia en Marbella ha tenido bastante ritmo. El viernes por la noche, después de cenar, jugamos al Risk. Después nos acostamos. Al día siguiente nos despertamos tempranito y asistimos a Misa en el Club Cora. Tras la Misa fuimos a La Concha. La subida a alguno le costó un poco más de la cuenta, pero todos llegamos arriba. Por la tarde visitamos la cueva de Nagüeles y a las 20.00 asistimos a la Misa del domingo. Aún sacamos tiempo para hacer tareas, estudiar un poco, ducharnos y cenar. Al día siguiente recogimos y limpiamos un poco la casa, y nos fuimos a los Baños de la Hedionda. allí -además de bañarnos- localizamos un caché. Después de comer echamos una guerrilla urbana en una urbanización abandonada y de regreso a Málaga nos dimos un baño en el mar. |