Si no pagas por algo, tu no eres el cliente sino el producto. Recuérdalo la próxima vez que asistas a "clases gratis de salsa en un bar" En Málaga hay un montón de bares donde digamos "se imparten clases gratis de salsa", si es que a ello se le pueden llamar clases de salsa. Sirven, bueno, para ir enganchándose a este mundillo, pero no para aprender a bailar. Que nadie piense que va a aprender a bailar en las clases gratis de salsa que se imparten en algunos Bares de Málaga. Nadie. Los empresarios de hostelería que ofertan estas clases las programan para el día que menor afluencia de público tienen y siempre y cuando no tengan nada mejor, como por ejemplo un partido de fútbol. Si ese día hay partido, te jodes. No hay clases gratis de salsa. Pagando, tampoco. Tienen estas clases de salsa una cualidad que es a la vez ventaja e inconveniente: son gratis. · ¿De verdad son gratis las clases de salsa en los bares? En principio sí. Nadie te obliga a consumir, pero claro estás allí haciendo ejercicio. Suave, pero ejercicio. Ese día -que casualidad- el aire acondicionado no refrigera lo suficiente -aunque se achaca a que estás haciendo ejercicio- y claro, decides pedirte algo de beber. Los precios suelen oscilar entre 1'5 y 2'5 euros por un refresco y entre 3'5 y 5 o más por un cubata. Suponiendo que vas a clases "gratis" dos veces por semana, te gastas en cuatro semanas entre 12 y 20 euros si sólo tomas un refresco. Pero las clases, son gratis eso sí. Lo mismo te gastas más en copas que lo que pagarías en otro sitio donde se preocupen por tu aprendizaje, pero las clases son gratis, y eso mola. · ¿Qué me pongo? Es un bar y es de noche. Has de ir más o menos arreglada/o. No está bien visto que vayas con tenis/chanclas y chandal. En cualquier otro sitio que vayas para aprender a bailar puedes vestir como te salga del alma, aunque lo recomendable es que aprendas a bailar con un calzado de suela deslizante. · ¿Que horario tienen las clases de salsa? De noche. Esto es lo que hay. Si no te gusta, búscate otro sitio. Tal vez por ese motivo estás ahora mismo leyendo esta página. · Siendo el mismo profesor, ¿Es la misma calidad en un bar que en un sitio dedicado en exclusiva a la enseñanza del baile? Así debería ser, pero como que vá a ser que no. En los bares, yo de momento no he visto a un profesor o profesora detenerse el tiempo que haga falta a enseñar a identificar el tiempo UNO en la música por ejemplo, ni he visto enseñar a que la pareja tenga una postura correcta. No digo que no se haga, digo que yo no lo he visto. Hasta ahora. Siendo mal pensados, las clases gratis de salsa en los bares sirven como banderín de enganche para que los profesores capten nuevos alumnos y alumnas para sus clases de pago. Nada más. · ¿Qué se aprende en esas clases gratuitas? El paso básico, los laterales, el susikiu (que debe ser importantísimo a la vista del tiempo que le dedican), el cross o paseo (al que suelen llamar equivocadamente dile-que-no), las vueltecitas a la izquierda y a la derecha y algún que otro cambio de mano. Ahí se acabó la historia. Y tiene su lógica, son clases gratis y los alumnos unos días van y otros no, como los pimientos de Padrón. El profesor no puede hacer una clasificación por niveles. No olvidemos que el objetivo no es la enseñanza, sino engordar la caja del bar en un día de escaso o nulo rendimiento económico. · Los borrachos. Si hay salsa hay mujeres, si hay mujeres hay mirones, borrachos, buitres y demás fauna que suele poblar los bares. Y allí los tienes, divirtiéndose a tu costa, satireándote, molestando en definitiva. No les puedes decir nada, son clases gratis. Tu profesor tampoco, son clientes del tugurio que "digamos" patrocina tus clases gratis de salsa. En un sitio donde vayas expresamente a aprender a bailar, los borrachos son inmediatamente expulsados. |







