Claramente Yelena Isinbayeva no es una persona normal. No hay otra mujer en el mundo que pueda saltar más de 5 metros con una garrocha. Seguramente no ha habido ninguna en la historia hasta ahora (es difícil pensar que alguna lo haya logrado y no quedara algún registro) y probablemente pasen varios años más hasta que haya otra. Eso claramente la saca del rango de lo normal, por ende: ¡debe ser anormal!
Por otro lado, se suele emplear (al menos en Argentina) esta expresión como un insulto. Visto a esta luz al menos a mí me resulta curioso, ¿no? Esto nos invita a una discusión: ¿son los deportistas de elite personas normales? Es verdad que existe aquella frase que dice algo así como, “los campeones no son personas extraordinarias, son personas normales que hacen cosas extraordinarias”, pero si pueden hacer cosas que están fuera de lo ordinario, entonces no son normales. Acá parece que el significado de normal que adoptemos es lo que genera la confusión. Pero, después de todo, si pretendemos hablar el mismo idioma nos tendríamos que poner de acuerdo en los significados que vamos a emplear.
Con todo esto nos podemos llevar también a otra discusión sobre lo negativo que resulta etiquetar a las personas. Nos dejamos llevar por algunas pocas acciones y ya las etiquetamos: “buen tipo”, “piola”, “vago”, “salame”, “laburador”, “simpática” (ya sabemos qué significa esto si pensamos de forma machista). Una vez puesta esa etiqueta ya interpretamos todas sus acciones a través de ese filtro, aceptando lo que nos confirma la opinión que ya tenemos y no prestando atención a lo que ponga en duda esa opinión. Nuestra visión sesgada ya no le permite a la persona cambiar ante nuestros ojos.
Volviendo al título: ¿usted no desearía tener un poquito de la anormalidad de Isinbayeva? Estoy seguro que muchísimos deportistas lo quisieran. Así que la próxima vez que se la cruce a Yelena, ya sabe que puede decirle…o no.
PD: Para los que quieran explorar más el tema del significado de normal, pueden leer este artículo:
Mustaca, A. & Gandolfi, E. (1995). El problema de la conducta normal. Revista Latinoamericana de Psicología, 27, 103-113. (cliquee sobre la referencia)
PDD: Tengo que conciencia de que me metí en una temática sensible por los términos empleados. Mi intención lejos está de ser descortés, discriminatorio o insultante a alguien.
