Cetáceos de Perú

    La captura de delfines y otros cetáceos menores

     

    El registro más antiguo de captura de delfines proviene de la Colonia. El cronista Bernabé Cobo en su obra Historia del Nuevo Mundo (1653) menciona que algunos delfines eran arponeados por los marineros para el consumo de su carne. La siguiente referencia sobre la captura y utilización de cetáceos pequeños data de comienzos de la década de los años 1960s pero no se proporcionaban estimaciones de captura, debido a que las observaciones eran  oportunistas. 

     

    El incremento de las capturas incidentales y la orientación hacia una captura dirigida de delfines por parte de la pesquería artesanal debió ocurrir a comienzos de la década de los 1970. Tras el colapso de la pesquería de la anchoveta peruana (Engraulis ringens) muchos pescadores industriales se dedicaron a la pesca artesanal y a las actividades asociadas a ella.  Con más embarcaciones en operación y redes tendidas cerca de la costa, aumentó la probabilidad de capturas incidentales de delfines y marsopas, lo que derivaría más adelante en una de las capturas dirigidas más grande en Sudamérica.

     
     
    Las primeras estimaciones de captura de cetáceos menores, que datan de mediados de los años 1970s, señalaban alrededor de 2000 animales por año, principalmente la marsopa espinosa (Phocoena spinipinnis) y delfín oscuro (Lagenorhynchus obscurus). No hubo estudios posteriores sobre el tema hasta mediados de los años 1980s. Entre los años 1985 y 1987 se desarrolló el Proyecto Marsopa Espinosa, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El objetivo de este proyecto era determinar la situación de la marsopa espinosa en las costas de Chile y Perú. Los resultados demostraron que no sólo la marsopa espinosa, sino también varias otras especies de cetáceos menores estaban involucradas en la captura y comercio para consumo humano, lo cual reforzó la necesidad de mantener un estudio a largo plazo. Como resultado, para 1985 se estimó en 10,000 el número de cetáceos menores capturados en toda la costa peruana. Además de la marsopa espinosa y el delfín oscuro, otras especies fueron capturadas, entre ellas el bufeo común (Tursiops truncatus), delfines comunes (Delphinus spp.), delfín piloto de aleta corta (Globicephala macrorhynchus) y en menor proporción el delfín gris (Grampus griseus), cachalote pigmeo (Kogia breviceps), cachalote enano (Kogia sima), orca pigmea (Feresa attenuata), delfín liso (Lissodelphis peronii), delfín manchado pantropical (Stenella attenuata), orca falsa (Pseudorca crassidens), zifio de Cuvier (Ziphius cavirostris), zifio peruano (Mesoplodon peruvianus) y ballena minke antártica (Balaenoptera bonaerensis).
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
    Cetáceos menores comúnmente capturados en pesquerías en aguas peruanas.
    A) delfín oscuro; B) marsopa espinosa; C) delfín común de hocico largo; D) bufeo común; E) delfín piloto de aleta corta.
     
     
    Antes de 1990 y debido a la falta de regulaciones, la carne de cetáceos menores se vendía en los mercados locales de las principales ciudades. Una forma de vender la carne fresca era bajo el nombre de “chancho marino”. La otra forma de comercialización era el muchame, carne seco‑salada de delfín, preparada según una receta italiana  (llamada musciame) que se empleaba como aperitivo.
     

     
     
    Venta de carne de delfín en mercados de El Callao (arriba) y Lima (abajo).
    Periodo 1986-1987
     

    Tras la prohibición de las capturas de delfines y otros cetáceos menores en 1990, hubo un periodo de retracción por parte de los pescadores debido a la presión ejercida por los medios de comunicación. Luego de pocos meses en los que los niveles de captura disminuyeron en cierta medida, pronto se reasumió la actividad principalmente por la falta de control. Esta situación duró hasta 1996 en que se promulgó una Ley de Protección de Delfines (Nº26585) y se reglamentó el control.

     

    Actualmente las capturas de delfines ocurren en varios puertos de la costa peruana; un estudio reciente demuestra que las capturas aún son altas, principalmente las que ocurren incidentalmente en diversas pesquerías. Pero las amenazas a estos mamíferos marinos pueden incrementarse con el desarrollo de nuevas actividades. La pesca con espinel para tiburón es uno de estos casos. Los delfines son arponeados para usarlos como carnada. Esta actividad y una evaluación global de la captura incidental en redes de pesca son dos de los puntos importantes sobre los cuales habrá que enfocar los futuros esfuerzos de conservación de delfines y otros cetáceos menores en el Perú.