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¿Para qué la informática?

El término informática fue acuñado por el francés  Philippe Dreyfus quien propuso el término "informatique" como contracción de las palabras  "information" y "automatique" para designar al tratamiento automático de la información.

Por muchos es sabido que el mundo actual es dominado por la información, pero es importante entender las diferencias entre dato, información y conocimiento. Es común encontrar soluciones que prometen ofrecerle "información" para su empresa. Sin embargo no pasan de ser consolidados de datos sin contenido ni interés, en donde abundan detalles que no ayudan a tomar decisiones  y escasean las posibilidades de extraer información real y oportuna.

Probablemente uno de los rubros en los que más invierten las compañías hoy en día es la tecnología representada en software, hardware y conectividad. Eso no está mal, pero como todas las demás inversiones de la empresa, la plataforma tecnológica debe generar valor para el cliente, para la empresa y para sus inversionistas.

La información cumple ese papel, la información tiene valor y genera valor, y ese valor está representado en la posibilidad de: reconocer cambios en el entorno, adaptarse rápidamente a esos cambios y tomar las decisiones oportuna y correctamente.

De modo que si la inversión en tecnología no está haciendo esto, posiblemente obedece a una mala selección de la solución informática para la empresa. Es común encontrar empresas con soluciones sobredimensionadas o subdimensionadas que no responden en ninguno de los dos casos al objetivo para el cual fueron adquiridas.

¿Por qué software libre?

Desde hace algún tiempo han aparecido soluciones informáticas gratuitas y en algunos casos libres tanto en software como en hardware que permiten hacer uso legal de los programas y de algunos dispositivos sin pagar o pagando muy poco.

Existe un imaginario colectivo que nos lleva a pensar que el software libre o el software gratuito es de poca calidad, complicado e inseguro. Analizaremos uno por uno estos puntos.

Poca calidad: esto puede obedecer a algunos preconceptos que tenemos como "si es gratis no es bueno" o "si es bueno, ¿por qué lo regalan y no lo venden?". El caso del software gratuito y libre obedece a una filosofía de trabajo respaldada por una comunidad creciente de personas que desarrollan soluciones trabajando colaborativamente.

Complicado: Si bien es cierto que para su instalación, en algunos casos, se necesitan algunos conocimientos específicos; el uso de estos programas es similar al uso de cualquier otro programa por el que sea necesario pagar.

Inseguro: Se cree que si cualquier persona tiene acceso al código de un programa puede encontrar sus debilidades e ingresar para dañar o alterar mi información; sin embargo la seguridad no sólo radica en el desconocimiento del código del programa sino en otras variables que deben tomarse en cuenta. Un ejemplo de que el desconocimiento del código no garantiza seguridad es lo que sucede con los programas o sistemas operativos propietarios y de código cerrado que se sabe que no están exentos de ser dañados por virus o códigos maliciosos que permiten capturar, alterar o borrar la información contenida.

Como referente interesante es importante saber que varios gobiernos del mundo entre los que se cuentan Alemania, Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Chile, China, Cuba, Ecuador, España, Francia, Italia, México, Paraguay, Perú, República Dominicana, Rusia, Uruguay y Venezuela han adoptado políticas públicas tendientes a incrementar el uso del software libre.

Existen múltiples programas gratuitos para una diversidad de áreas entre las cuales se cuentan aplicaciones para oficina, educación, creación y manipulación de gráficos, Internet, creación y reproducción de multimedia entre otras.

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