Y fíjate que no era tan difícil... solo bastaba vivirlo.
"No he podido contestarte al mail porque hoy ni he encendido el ordenador"
"Todavía no he pasado las fotos de la cámara digital al ordenador"
"Mañana vamos, que hoy no me da tiempo"
"Que va, todavía no me he terminado el libro"
Ocho horas. Ocho horitas, que si le sumas las dos horas que tienes
para comer suman diez. Añádele un poco más, para ir y para volver, y el
único resultado que tendrás es ese libro a medio terminar, del que no
te acuerdas del nombre del personaje principal.