Un estudio del Banco Mundial reveló que Lima está entre las ciudades más contaminadas del mundo, por encima de México DF, Santiago de Chile, Los Ángeles, Tokio y Roma.
Según el documento, publicado en mayo pasado, el material particulado PV10 en la avenida Abancay –derivado de la combustión del diesel- es muy crítico pues está por encima de las ciudades antes señaladas, que tienen flotas vehiculares dos veces más grandes que la limeña.
El Consejo Nacional del Ambiente (CONAM) señaló en un estudio en el 2005, que en Lima --una ciudad de ocho millones de habitantes-- el riesgo de muerte atribuible a la contaminación por material particulado PM10 asciende a 6.064 casos anualmente. Usó para su estudio el modelo Air Quality Health Impact Assessment, elaborado por la OMS.
Seis veces por encima de estándares internacionales
Entre enero y noviembre del 2007, en el centro de Lima se tuvo un promedio de PM10 que casi triplicó el estándar nacional de calidad ambiental, y un promedio de PM2,5 --material particulado de menor tamaño y más peligroso-- seis veces superior al estándar nacional recomendado, según las mediciones hechas por la Dirección General de Salud Ambiental, DIGESA.
A diferencia de México y Chile, donde desde principios de los 90 se aplican políticas para reducir las fuentes de contaminación --como eliminación de autos viejos, controles técnicos vehiculares, ordenamiento de las rutas de transporte, arborización y otras-- en Perú el tema ambiental ha sido largamente pospuesto.
Efectos en la salud
Aunque Lima se ubica a orillas del mar, y las brisas marinas sirven de algún modo para movilizar el aire contaminado, la elevada humedad --superior a 90% en invierno-- exacerba la contaminación y las dolencias respiratorias.
La contaminación tiene dos clases de efectos dependiendo del tiempo de exposición: los efectos inmediatos: irritación en los ojos, dolor de cabeza y náuseas; y los efectos crónicos: disminución de la capacidad pulmonar y aparición de enfermedades como bronquitis, enfisema y cáncer, reseñó CONAM.
