Crónica por Juan Fran Blázquez El viaje Cómo si de un problema de matemáticas se tratase...El sábado 21 de Enero a las 3am sale un autobus desde Salamanca con destino Santa Pola, haciendo paradas en Santa Marta, Peñaranda de Bracamonte, Macotera, Madrid...para volver el domingo a la medianoche ¿Cúal es el resultado?... Lo dicho, el sábado a las 5 a.m. me subo al bus que llevaba el Club Atletismo Macotera a tierras del levante para correr, mejor dicho, disputar la Mitja Marató Internacional de Vila de Santa Pola. Durante el viaje: amenas conversaciones, paradas de rigor, dulces y bebidas al gusto, fotos de paisajes y testimonios de nuestra ilusión, y un largo etc. que da con nuestros huesos hacia el mediodía en la feria del corredor, desplegando todos nuestros medios, es decir, la pancarta del club y todo nuestro sentido del humor, a la puerta del castillo hacemos la que probablemente sea la foto oficial del viaje. Tras la recogida de dorsales y otros agasajos, ponemos rumbo a la tan esperada comida, diferentes opiniones se intercambian durante el almuerzo acerca de la idoneidad de qué y cómo comer, dormir, correr...el día previo a la carrera; finalmente se resolvió de la mejor manera posible: cada uno hizo lo que le dio la gana. Unos echaron siesta (no sabemos si con o sin arrumaco), otros nos fuimos a dormir a la orilla del Mare Nostrum, mientras unos/a valientes decidieron trotar un poco y ya que estaban darse un baño revitalizante en el mar, más tarde aparecieron los recordman del club para, como dicen ellos "estirar lun poco las piernas", familiares y acompañantes vieron el espectáculo desde la mesa de una cafetería y todos disfrutamos del atardecer placidamente; cuando Lorenzo estaba más cerca de tierras charras que levantinas, decidimos hacer una visita al "Café del siglo" en Torrevieja, estrechamente vinculado con Macotera y con el Café Central, y es que como hemos podido comprobar una vez más, lo más fácil que te ocurra al viajar por el mundo es encontrarte alguien que conozca o tenga relación con las orillas del Margañan. Así nos llegó la noche, la cena, el paseo nocturno a orillas del mar y el momento de dejar todo preparado para la mañana siguiente. Personalmente cuando llegué a la habitación, dejé la ropa preparada, me lavé los dientes y me preparaba para encamarme me dí cuenta que mi nivel de relajación, bienestar físico y emocional era casi insuperable, todo me hacía ser optimista para que al día siguiente disfrutase de una buena mañana de carrera. Así que salí al balcón de la habitación para despedirme y agradecer al día tantas emociones y al ver la noche cerrada recordé la canción que dice así: http://www.youtube.com/watch?v=2Fy8P1MVfsQ Así que realizando las últimas llamadas telefónicas a mis seres queridos pongo el cierre a uno de esos días a los que se les guarda un hueco en el álbum de los recuerdos. El día de la carrera Llega el día de la carrera; desayuno, vestimenta y esa inquetud interna ante la proximidad del momento esperado que hace soltar sonrisas tontas cuando miras a los demás, fotos y vídeo de rigor y al bus, de camino aprovechamos para soltar nervios con canciones, palmas y los típicos ¿a cúanto vas a ir tú? ¿salimos juntos?...Inevitablemente nos dispersamos como por arte de magia, cada uno va en su grupetto a calentar a darse abrazos y ánimos, menos de diez minutos para salida...vamos, corre,cada uno a su posición. Ya estamos en la recta de salida, el calentamiento al lado del mar insuperable, el ambiente perfecto, aun siendo 10000 corredores parece que todos hemos conseguido aparcar y llegar a la salida sin desbordar la ciudad. Me despido de mi primo Gabi, entre otros componentes del equipo que salen en un cajón inferior a 1h40, yo me entremezclo con la popular, allí aparecen Vicky, Gabi Ruano y Juan Antonio, éste último me confirma que su reloj irá marcando a 5´ el kilómetro, mis nervios por tener en mente alcanzar 1h45 me tientan a colocarme más adelante, estoy por detrás del globo de las 2 horas, pero poder disfrutar de la salida con gente del club me anima a no precipitarme, la consigna en todo momento es disfrutar, tener sensaciones enriquecedoras incluso cuando el cansancio y las molestias vayan apareciendo. Pistoletazo más traca de salida, desde el km.0 tengo a la vista el globo de 1.45, un grupo de dos chicas y un chico hablan de ir dando alcance al globo bajando poco a poco unos segundos cada km. me convence la idea, así que me pego a su grupo, así empezamos a adelantar gente y más gente, el pelotón va abriendo paso a las dos chavalas y yo me aprovecho del pasillo que van dejando tras de sí y así llego hasta los 4 ó 5 km, por mi crono 25 minutos clavados, me noto bien, me encuentro con Toñi que había salido por delante mía, cruzo varias palabras con ella y su acompañante y me decido a ponerme un ritmo algo más exigente sin pasarse, ya que lo que me puede ocurrir del km17 en adelante es toda una incógnita, nunca antes he intentado hacer dos diez miles seguidos a un ritmo sostenido de 50min., luego no se como va a reaccionar mi cuerpo. Del 5 al 10 me voy percatando que voy arañando 20 ó 30 segundos en cada km según lo previsto, me da mucho ánimo pues noto en las piernas aún energía, empiezo a pensar que si no pasa nada raro, conseguiré mi objetivo de hacer de 1h45 acabando dignamente. En el espigón, empiezo a cruzarme con Luismi, Brau, Miguel, Paco, Losada, mi primo Gabi y luego cuando paso la curva vienen por detrás Juan Antonio y Ruano relativamente cerca, me dan ánimos, me viene bien saber que ellos van en los tiempos, acordados en caso de desfallecer me podría subir a su tren y acabar una media más; pero las piernas y el corazón no entienden de las razones que la cabeza lleva dando toda la carrera, "dosifica, con cabeza, de menos a más, 1.45 es el objetivo, no te cebes, no saltes, no grites, no aplaudas, economiza fuerzas", de todas maneras el paso por contra meta con tanta gente me resulta inevitable aplaudir a los músicos, levantar los brazos pidiendo ánimos del público, a la vez inconscientemente empiezo a acelerar, al paso del km. 7 las sensaciones son inmejorables, no me duele nada, el motor ha calentado y puedo subir revoluciones sin asfixiarme, así que hasta el km.11 a pesar de un tramo de subida, se me hace muy agradable, amenizado por llevar el mar paralelo, las esponjas para refrescar que nos dieron e ir cruzándome con los mejores Juan, Roberto, Sera...verles a ellos me supone un acicate para yo también aumentar el ritmo progresivamente, suponen un ejemplo de fortaleza, templanza, prudencia y humildad. Llegó al km.10 necesito mirar el crono varias veces para percatarme que he dado un mordisco al crono de 2´30 al tiempo de paso por ahí, del 10 al 11 me lo paso echando cuentas mentales porque me es difícil creérmelo, en el km.11 concluyo que voy bien y el objetivo no se me va de las manos salvo causa de fuerza mayor, empiezo a pensar en atacar la 1h40, en muchas carreras supone correr en un cajón inferior y eso sería todo un adelanto para mí, acostumbrado a salir con las 2horas y acabar con ellas. Empiezo a pensar lo que sería correr Behobia, Madrid u otras medias desde un cajón tan adelantado para lo que es tradicional en mí, afortunadamente los sueños, sueños son y mi cabeza me dice, "vamos Juanfra mantén este ritmo pero no te cebes, tu objetivo hoy era 1.45 confórmate con eso que es para estar contento, nunca antes has salido a "competir", se prudente", así que mantengo el ritmo y vuelvo a encontrarme con los segundos espadas que ya van por el km.16-17, Brau, Carelis, Nieto, Luismi, Pepa, Paco, Losada...pero ¿y mí primo? al dar la revuelta no le he visto, se me habrá pasado entre la multitud, estamos ya en el último cinco mil, me noto las piernas aún con algún cambio de ritmo, miro el crono, bajar de 1.40 va a ser muy complicado, debería mantener o incluso incrementar un poco el ritmo, no quiero cebarme, quiero disfrutar del paisaje y del ambiente, encuentro un hombre tan alto como yo que va como un Panzer, marcando un ritmo constante y un poco más rápido que yo, me pego a él, me hace 2km y así llego a la pancarta del 18, miro el crono y como había pensado toda la semana, si llego con fuerzas al km18, echo el resto en el tres mil que me queda, además echando cuentas por encima si consigo correr a 4.20-4.30 estoy en tiempos para bajar del 1.40...así que pongo la intermitencia me echo a la izquierda y pisando las líneas que separaban los carriles, de los que íbamos y los que aún venían subo el ritmo hasta casi todo lo que puedo, vienen en el carril contrario Juan Antonio, Ruano, Toñi, el otro Gabi...verles me anima a mantener la compostura, seguir corriendo lo más erguido posible y con media sonrisa en la boca, el paso por el arco del km.19 el cansancio me hace mella y los pensamientos negativos se apoderan de mí cabeza, "qué has hecho, loco¡¡¡ vas a morir en el intento, no bajarás de 1.40 y caerás desmayado nada más cruzar la meta", pero mi cabeza se vió interrumpida por un ángel que se me apareció a menos de 200 metros, ¡¡mi primo Gabi estaba a la vista!! que mejor manera de acabar la carrera que entrar en meta al lado de un familiar que desde pequeño ha sido una referencia para mí, de repente volvía a tener motivación y la más poderosa posible, y de paso me garantizaba al alcanzarle bajar de 1.40, así que sacando fuerzas de no se dónde y con ganas de llorar o reír de la emoción fui a por él y al grito de ¡Vamos primo! me pongo a su lado, por si fuera poco en una de las últimas curvas sale San Roque en persona dándonos el penúltimo empujón necesario(porque si es Juan, ha debido de obrar un milagro para que le de tiempo a llegar allí), entramos en la recta de meta, miro el crono 1.39.06, lo voy a conseguir, levanto los brazos pidiendo al público aplausos y con éstos llego hasta el arco de meta, abrazo a mi primo, doy gracias a la vida http://www.youtube.com/watch?v=PYEw3e5x5Es y me sale una carcajada de lo más profundo de mi ser. El regreso Vamos llegando a meta, nos agrada la organización, tráfico fluido en la entrega de bebidas y mochila del corredor, para más sorpresa latas de cervezas, sabe a gloria, vamos al bus nos reencontramos con gente del club, todos con una sonrisa en la cara de felicidad, Pepa nos anuncia su tercer puesto, Juan se mete entre los primeros veinte puestos de la general y se da un baño de gloria en el mar...¡¡décimos por equipos!! un sin fin de buenas vibraciones, más fotos, despedidas, llegan las chicas que han acabado con solvencia su primera media, Ludi y Miguel que en tándem han superado otro reto más... Tras las reconfortantes duchas ponemos rumbo para comer, por el camino encontramos las sedes de algunos de nuestros patrocinadores, parece que la carretera nos ofrece la oportunidad de agradecerles in situ su colaboración y apoyo. Paramos a comer, no sin sorpresa final, en el salón nos tenían preparada la mesa junto con otras dos mesas de al menos 50 comensales de la "Asociación de amigos del caballo" con música en vivo, que incluso dedicaron algunos temas al club, la guinda para pastel. Apacible viaje de vuelta, al atardecer ya no había nervios, las nuevas tecnologías nos permiten compartir sobre la marcha las primeras consultas de la clasificación, empezamos a hablar de nuevos proyectos e ideas; el campeonato del 5 de Febrero esta a la vista, la media de Salamanca, la de Madrid, alguna escapa a Asturias con la noche del sábado libre, incluso la SanRockada empieza a aparecer en las conversaciones. ¿Recordáis el problema de matemáticas del principio? El resultado del problema es: Diversión garantizada. Crónica por Gabriel Vidal Puedes verla en su blog personal Crónica por Gabi Losada "Comenencias" El vano ayer engendrará un mañana vacío…. A. Machado Eso escribió el poeta, y para contradecir el verso, están surgiendo en el pueblo iniciativas, de mujeres y hombres, que se niegan a resignarse, y se niegan también a que el futuro sea sólo un desagüe negro a través del cual se fuga el optimismo. Entre estas iniciativas desinteresadas están la organización de la cabalgata de reyes, un grupo de mujeres danzantes, cursos para aprender instrumentos tradicionales, iniciativas todas ellas que pueden ser un buen medio de enraizar de nuevo con el pueblo. Y por supuesto una iniciativa brillante, que está sumando gente no sólo del pueblo, sino también de la comarca, como es la del club atletismo Macotera. Una iniciativa, que pretende canalizar a través del deporte una mayor conexión con la tierra, que no todo sea el vago y nostálgico recuerdo de la cancha y del campo de fútbol de La Cotorrita Su última aventura ha sido una media Maraton en tierras alicantinas, una salida muy bien organizada dónde no falto de nada, ni pastas, ni orquesta ni tan siquiera baño en la playa, y por supuesto un gran ambiente, y ganas de diversión. Pero a veces uno con el cansancio confunde la vigilia con el sueño, y lo que os voy a relatar no se si es del todo cierto o exacto, pero al menos es lo que yo llego a recordar… “Cuentan que un grupo de embajadores del deporte, con las pertinentes ropas moradas del club de su pueblo, partieron hacia el este, buscando los primeros rayos del sol, ese amanecer al que nuestros paisanos no están acostumbrados, concretamente hacia un pueblo con castillo, de nombre Santa Pola, pueblo que por cierto les acogió con enorme cariño. Cuentan, que una vez allí visitaron el café del siglo, regentado por allegados del pueblo, ya se sabe que los macoteranos siempre buscan esa bisnera por donde se cuele el olor de su tierra. Y cuentan que a la mañana siguiente ya en el hotel, vieron a uno de los hermanos “coloraos”, de nombre Roberto y para más señas presidente del club, mirando al mar, pues había coincidido un amanecer precioso. Más tarde supimos que estaba esbozando un deseo (para los que no lo sepáis opta a una plaza del estado, y es que este “colorao” tiene el espíritu de esfuerzo y tesón de los viejos agricultores de su pueblo, que en lugar de quejarse de las piedras en el camino, las retiran, y buscan ese surco donde el arado mejor acaricie la tierra. Y cuentan que ya en la carrera, y como en la en la última salida a San Sebastián el otro “colorao” volvió a ser el primero de los suyos. Por cierto cuentan también que a alguien desde el público se le ocurrió llamarle colorado, a lo que el bueno de Juan, respondió que el era “colorao”, reivindicando su apodo, que no es otra cosa que una forma de apego y arraigo a su tierra. Al llegar a meta cuentan que se fue hacia el mar, para aliviar sus pies y que allí aconteció algo insospechado. Dicen que Juan empezó a sentir como le brotaba la barba, cómo de sus manos surgía un manto blanco y morado, de su cabeza un sombrero y del brazo una vara donde colgaba una calabaza, y que sus zapatillas de deporte se convirtieron mágicamente en unas peregrinas alpargatas. Convertido ya en San Roque, cuentan que fue a buscar a sus paisanos para animarlos en sus últimos metros y a medida que iban llegando, con generosidad les ofreció un deseo. Cuentan que uno de los más veteranos, asociando la palabra patrón, con patrocinio, le solicito con vehemencia, que si alguna empresa de su pueblo quiere invertir, dar un paso adelante y que su nombre aparezca reflejado en el morado de los ropajes, no tiene más que decirlo, y con orgullo de paisanos lo lucirían como sus embajadores. Y cuentan que estos veteranos, intentando imitar un cartel publicitario que previamente habían leído, invitaron al patrón a la próxima sanrocada de agosto, a él y a todos los visitantes que lo deseen, “una excusa para que gente forastera, a través del deporte, conozcan el pueblo, su cultura, su clima, su gastronomía y el calor de sus gentes”. Y cuentan que Pepa, una mujer del vecino pueblo de Tordillos al pasar junto al patrón se sintió complacida, e incluso después de la prueba le ofreció su trofeo, porque Pepa además de su perenne sonrisa muestra un añadido de esfuerzo y talento. Y así fueron pasando y acabando la prueba todos y cada uno de los paisanos y paisanas. Dos de ellas, hermanas y debutantes ilusionadas, pasaron junto a San Roque, al que le dijeron al oído que dedicaban esta carrera a una persona muy especial, que aunque ya no esta con ellas, le tienen y le tendrán para siempre muy presente. San Roque, respondió diciendo, que esa misma mañana había estado jugando al domino con esa persona especial, quién cuentan, que con todo el cariño de padre del mundo incluso ayudo al patrón a llenar la calabaza de agua, el mismo agua que San Roque ofreció a las paisanas, ese agua que los que pasan por un momento difícil, saben lo que refresca. Cuentan que con el día vencido, partieron de regreso hacia su tierra, buscando el anochecer, y cuentan que Juan ó San Roque, o San Roque y Juan, pues ya os he dicho que con el cansancio a veces se confunde el atletismo con la vida y la realidad con los sueños, se acostó orgulloso. Y es que a este Juan, y a casi todos nosotros nos basta con intentar a veces, aunque sea por unos momentos y a través de una actividad que nos una , aliviar la soledad de los pueblos, reivindicarlos y que no caigan a plomo como dura piedra, y seguir deseando que el macoteranismo pueda seguir brotando “como un gusano en la humedad de la mañana, tras un día de lluvia”. Crónica por Ana Castelló Si lo intentas puedes perder, si no lo intentas estas perdido….. Famoso eslogan y verdad como un templo. Sinceramente el fin de semana me lo planteé como un puente que finalizaba el domingo con una carrera que, por cierto, tenía serias dudas de poder acabar, al menos corriendo y sin la lengua fuera. Había estado entrenando si, pero sabiendo que como muchísimo podría tirar de mi hasta el kilómetro 15, el resto era lo que quedaba por descubrir. Los nervios ya comenzaron a falta de 5 días de la carrera…pero por que me he metido en este lío? Ana, se realista que 21 Km. son muchos….y, una vez puesto el mundo por montera, esos nervios se triplicaron hasta el punto de que el mismo día de la carrera el corazón se me iba a salir del pecho. Allí, en la línea de salida, con Miguel, Ludi, Toñi, que luego la perdí la pista, mi hermana y yo, el “ai se eu te pego”y…..pistoletazo de salida. A los pocos metros de la salida ya me quedé con mi hermana, tenía el corazón a mil, quedaba mucho y tenía que controlarme para no acelerarme y empezar a correr como una loca. Pasaron Gabi Ruano y el “pater” Juan Antonio acompañados creo que por Vicky y nos dijeron que Pedro vendría al rescate. No soy consciente del tiempo que pasó hasta que llegó Pedro y empezamos a hablar de cómo íbamos, del tiempo por Km. Cogimos agua y al instante apareció Juan Antonio “More”, aunque tan pronto como apareció comenzó a perderse entre la gente que iba por delante. Nosotros seguíamos a nuestro ritmo, tranquilas, a las ordenes de Pedro que cada poco preguntaba como íbamos, miraba hacia atrás y bajaba el ritmo cuando alguna creíamos desfallecer y nos quedábamos atrás….que tío!!! Si es que encima de correr, hablar, darnos ánimos e ir con la sonrisa permanente, animaba al resto de los corredores… Una vez pasado el kilómetro 10 y después de subir la cuesta paramos, bebimos agua tranquilamente y nos tomamos el “chute de glucosa” y a las órdenes del maestro Pedro comenzamos nuestra particular San Silvestre salmantina, pasando por la plaza mayor, por el puente romano, Filiberto Villalobos…y, mientras los kilómetros iban pasando, mayor era la sensación de “si es que lo vas a hacer y todo”” A eso del km 15, sonó “el chipirón” en mi mp4, si Juanfrán, a mi me gusta mucho y me vine arriba, aunque he de decir que nada comparable con el chute de energía que me dio encontrarme con muchos de vosotros (cuando yo iba vosotros ya estabais de vuelta y los hermanos Bueno y Serafín …supongo que ya estarían en el mar). Del kilómetro 15 al 19 se me hizo duro, las piernas no me respondían muy bien y las rodillas empezaban a molestarme, pero daba igual, llegados a ese punto había que acabar así que pàlante ! A falta de 2 Km., Pedro dijo que nos quedaba uno de sufrir y otro de disfrutar y vaya si disfruté: De la nada apareció Braulio, que ya había terminado su carrera, y a la derecha, entre otras que no me acuerdo, estaba Toñi como una loca dándonos ánimos…y yo, con una sensación que no se ni como describir, y cogida de la mano de Pedro y mi hermana, llegué a la meta.!!! En ese momento ni me dolían las rodillas, ni estaba cansada ni nada de nada, solo estaba feliz por haberlo conseguido, eso si, desde aquí decir otra vez: gracias Pedro. Claro está que si lo intentas puedes perder, Yo lo intenté….y gané….. |




