Crónica por José Luis García Losada (Comenencias)
Todo comenzó este verano corriendo con mis amigos valencianos, allí fue donde decidí apuntarme al 31 Maratón Divina Pastora de Valencia. La preparación fue muy metódica y casi perfecta hasta el final, en
ese "casi" lo digo todo. A falta de doce días haciendo unas series en
pista empecé a sentir molestias en la parte interior del gluteo , eso no
sería lo peor ya que bajarían hasta casi la parte trasera de la
rodilla. Lógicamente me tocó parar y acudir en principio al salón de mi
querida cuñada Isabel donde recibí un masaje y después con mi fisio de
Alcobendas, Jaime, que me trató colocándome unas cintas de sujección que
me calmaron bastante. Esa semana dos entrenamientos flojos serían la
antesala de la prueba.
El maratón ya estaba ahí y no quería dejarlo pasar, con un
planteamiento más conservador me planté en la línea de salida. Con un
clima extraordinario, una orografía favorable y un circuito muy
atractivo empezamos a correr todos muy animados. Fui acompañado de mi
amigo Juanma y de Pablo que me hicieron muy amena y entretenida la
carrera hasta prácticamente el km 33 donde empezaron ciertas molestias
en la parte posterior del muslo, me uní al globo de 3.45 aguantando con
ellos hasta el 35. A partir de ahí ya comenzó la lucha tanto psicológica
como física cogiendo un ritmo que me permitiera llegar en unas
condiciones mínimas favorables hasta el final. Eso hice no sin pasar
verdaderas penurias en algunos momentos, en un terreno llano cualquier
grieta en el asfalto, cualquier montículo, cualquier adoquín resultaban
casi una montaña. Logré aguantar así hasta el último kilómetro donde con
tanta animación a uno le da por acelerar un poquito más con la emoción
del momento. La entrada en meta fue preciosa corriendo por encima del
lago artificial que rodea al Pabellón Principe Felipe de la Ciudad de
las Artes y las Ciencias.
Llegué, misión cumplida. Mi ilusión hubiera sido mejorar mi
registro anterior de Sevilla, no pudo ser pero eso no me desanima, al
contrario, hay muchas por delante y si Dios quiere y la salud me
acompaña allí estaré para intentarlo y si no es así tampoco pasará nada,
seguiré siendo..... ¡uno de esos locos que corren!.
Quiero destacar la muy buena organización de la prueba con una animación constante de grupos de música y una ambientación que dieron un sabor especial. Mi agradecimiento en primer lugar a mi familia por aguantarme y en
especial a mi mujer, Teresa y a mi hijo Marcos por robarles parte de su
tiempo, a mis amigos de Canet y en especial a Juanma, al resto de
familiares y amigos que sé que están ahí siempre y por supuesto a este
grandioso Club de Atletismo Macotera que tan feliz me hace. Os aporto
unas fotos tanto del día anterior a la prueba como de la misma.
Serafín, siento no haberte visto pero seguro que tendremos
oportunidad en adelante de conocernos y charlar pues lo de correr con
tus ritmos para mí será una tarea imposible. !Enhorabuena!
Felicidades a todos los que habéis competido este fin de semana y nos vemos pronto. |




