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Renuévate

¡Renuévate!

Ítalo Violo V.


“De modo que te rejuvenezcas como el águila.” Salmo 103:5

En cierta ocasión debí ir al aeropuerto para despedir a una de mis hijas quien abordaría el avión para viajar a la ciudad de Caracas.

Recuerdo con claridad que, mientras esperaba cerca de la entrada principal, me fijé en un hombre entrado en años que me pareció familiar y que estaba sentado a mi lado. Creí reconocerlo y me dije entusiasmado:

“¡Es él! ¡Sí, es él!”.

Después de unos instantes, me atreví a preguntarle:

“¿Es Usted F. C.?”*.

“Sí, como no. Soy F.C.”. Respondió con voz amable.  

Entonces exclamé:

“¡No sabe qué inmenso placer es conocerlo en persona!

Conversamos un rato y le expresé que desde que era niño, había sido uno de mis cantantes predilectos, que siempre había escuchado las canciones que me recordaban la escuela donde tuve mi primera ilusión infantil. Le manifesté mi alegría porque su nombre aparecía en la lista de los 100 mejores cantantes en la historia de Venezuela y por su reconocimiento internacional como uno de los más fidedignos representantes de la canción venezolana.

Pero ese día pude observar algo más…

F. C. vestía un traje verde y calzaba zapatos de la época de los 60`s. Es más, su cara me pareció tan verdosa y cenicienta como su traje. Pude notar en su piel transida las consecuencias de sus innumerables trasnochos y del humo de los clubes nocturnos.

Después de que recibí con orgullo y un dejo de nostalgia su autógrafo y sin otro fan que me acompañase para engalanar su partida, medité un poco y sentí un tanto de lástima por él. Recordé sus éxitos, pensé en sus giras por América y Europa, sus grandes premios en festivales internacionales, sus presentaciones en radio y televisión… Contrasté tanta fama con lo que aquél hombre solitario hacía para ese tiempo presentándose en clubes de segunda categoría; entonces creí saber porqué tanto declive.

Las claves las encontré en su vestimenta, sus gestos y el repertorio de sus canciones. Seguía siendo el mismo hombre de 30 ó 40 años atrás. Anclado en el pasado no fue capaz de renovarse para modernizar su apariencia ni de cantar nuevas y mejores canciones. Parecía ser que no se había dado cuenta que el mundo gira vertiginosamente trayendo nuevas épocas. Se había convertido en un museo ambulante.

En contraposición, supe que en estos días una exitosa cantante tomó la difícil decisión de despedir a su manager. Cuya razón no se sustenta en la enemistad sino en la necesidad de cambios que le permitan mantener su exitosa carrera.

Amigo lector, no sé si has hecho mucho o poco en tu pasado lejano o inmediato, si eres una persona común y corriente o si has saboreado la fama, tampoco sé si eres uno que todavía maneja una Harley Davidson luciendo una ondeante melena o si eres ávido de lo novedoso. No digo que lo uno o lo otro sea malo. Es más, eso no es lo más importante.

Pero el momento es propicio para que reflexiones sobre ti mismo, que hagas un balance de esos días pasados y que revises el cofre de tu corazón y las habitaciones de tu  mente. Saca de allí lo que te ata al pasado y perturba tu desempeño.

Recuerda, sólo un cofre adornado con joyas preciosas embellecerán tu ser y sólo una habitación limpia y llena de luz puede ser merecedora de nuevos enseres.

Las circunstancias pasan, los hechos también. Las cosas envejecen, los amigos se van. Cambia el mundo, tú debes cambiar y crecer.

Únicamente el fundamento debe permanecer inalterable. Los principios establecidos desde la eternidad perduran por la eternidad y estamos atados a ellos con hilos de libertad por lo que, en todo cambio, los mismos deben ser respetados inexorablemente a no ser que se quiera rodar al vacío.

Tus éxitos pasados, quedaron atrás. De tus alegrías, quedan los recuerdos y las lágrimas de tus tristezas llegaron al mar, recorrieron los océanos y subieron al cielo para transformarse en las gotas de lluvia que hacen crecer las nuevas y tiernas hojas, deleite de tu vista y vivo regalo de aire puro que refresca tus pulmones.

¡Renuévate! ¡Renuévate en el espíritu de tu mente! Sólo así podrás decir que vives a plenitud. Mira la sazón de los tiempos y mantén tu juventud siempre joven.

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. (Efesios 4:22,24)

Se vislumbra un nuevo año. Desde ya, los expertos presagian días malos pero estos serán tan buenos como quieras. El éxito bien entendido dependerá de tu capacidad para dejar el lastre y de mantener encendida la mecha que te conservará en las alturas y la capacidad de utilizar las circunstancias tal como quien dirige el globo utiliza las corrientes de aire para llegar a su destino.

Que este nuevo año 2009 sea propicio para recordarte que, como queda atrás el año viejo, hace casi una década que dejamos atrás el Siglo XX, para dejar viejas y dañosas costumbres, para extender tu perdón a quien no lo merece, para extender tus brazos de amor a quien te necesita, para disfrutar nuevas aventuras, para atreverte a hacer lo que nunca antes y para tocar el infinito con tus dedos.

¡FELIZ AÑO 2009!

*F.C.: Reservo el nombre del artista por honor a su persona.

Sitio: http://sites.google.com/site/arteviolo/

Correo e: italoviolo@gmail.com

Diciembre, 2008

 

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Italo Violo,
24/12/2008 13:21