MICOTOXICOLOGÍA

Relatos micológicos

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MICOMICRORELATOS 10-10-11, (cuarta entrega)

DULCE VENENO


Trémulo, su cuerpo bañado en sudor frío, no atinaba a vislumbrar más allá de su frágil talle. Después de tantos otoños jugando a los espías desde entre los matojos, ahora la sostenía entre sus dedos. Logró vencer el temor a lastimar aquella delicada figura y resolvió apoyar la barbilla en su sombrero de ala ancha. Respiró su aroma. El latir de su corazón alcanzó el ritmo trepidante de un loco prendado. Las palabras de advertencia se disiparon y sus labios se estamparon en su ruborizada piel. Aquel fue su veneno. Su fin.

Autora: Escribana

 

LA ÚLTIMA EXPEDICIÓN

 

Al conocer el desfavorable pronóstico de su enfermedad comenzó los preparativos de su última expedición.

Cuando le encontraron, su cuerpo yacía gélido e inerte a la sombra de la encina más septentrional del valle. Bajo su figura una cama de diminutos paraguas  de textura fina y tersa recogían las lágrimas de quienes le amaron. En la comisura de sus labios la espuma de quien ha probado la pócima prohibida. Al lado una nota: “Ha sido más que una afición. Se ha convertido en mi vida y mi muerte. Dejadme soñar”.

 

Autora: Escribana

 

 

 

UNA TRAGEDIA

Ella, preciosa, atractiva, tentadora… Él, sobrio, elegante, esbelto… Ambos se admiraban desde jóvenes, en la distancia. Pero el destino hizo que coincidieran en el mismo habitáculo, aunque separados por razones de seguridad. Ella, camino de una exposición; él, hacia una comilona. Por un descuido de la persona responsable o, quizás, por la fuerte atracción que los imantaba, se rozaron, se juntaron, se mezclaron… Ella, coqueta como nunca; él, se derretía. Cuando quisieron darse cuenta, era tarde: el reluciente vestido de la Srta. Amanita Muscaria estaba inservible. Del culpable, D. Coprinus Comatus, sólo quedaba una gran mancha negra, había desaparecido misteriosamente.

AutorCesto

 

                                               A  L      “ E  C  O  S  E  T  E  R  O”

COMO  EL BARCO  SURCA  LOS MARES
EN  BUSCA  DE  NUEVAS  RUTAS…..
COMO  LA  NAVE  EN  EL ESPACIO
CIERTOS  INDICIOS  DE  VIDA…..
ASÍ  BUSCAS  TÚ  EN  LOS BOSQUES,
ALGUNA  SETA  ESCONDIDA,
CUIDANDO  SIEMPRE  EL  ENTORNO,
-CON   EL  EJEMPLO  PREDICAS-.
A  ESTE  TIPO  DE  INQUIETUDES
TU  TIEMPO  LIBRE  DEDICAS.


 YDISNA.


                                       LA     M  Á  S      P I  N  T  A  D  A

POR  LOS  NIÑOS DIBUJADA
DENTRO  Y  FUERA  DEL  AULA.
LA DE LOS “ENANITOS”, DICEN,
POR LOS PEQUEÑOS LLAMADA.

ESPECIE  COSMOPOLITA,
CRECE EN GRUPOS O AISLADA.
AMAPOLA DE ROJO BRILLANTE,
CON TOQUES DE ESCARCHA BLANCA.

CUANDO LA TIERRA SE HIDRATA,
A TEMPERATURA ADECUADA,
EN CADA OTOÑO RESURGE….
ENTRE CONÍFERAS ACAMPA.

ESTA SETA  SEDUCTORA,
NI EN SALSA, NI A LA PLANCHA.
ES TÓXICA Y ALUCINÓGENA,
NO ES “LA AMANITA CAESAREA”.

MATAMOSCAS, TAMBIÉN LLAMAN.
QUE, EN OCASIONES, MOSTRÉ,
-PUES INOFENSIVA NO ES-
COMO EN EL PAPEL PINTADA.

AYER SOÑANDO, SOÑÉ……
QUE REGRESABA  A  “MI AULA”,
Y  EN LA PIZARRA DIBUJÉ:
“ UNA  AMANITA  MUSCARIA”.
                            

AMONSELE.

 

 


Comparaciones irónicas

Luego de pasar varias horas en las cristalinas aguas de la piscina del hotel, Pedro sintió que algo le sucedía en los pies. No le dio importancia, ahora debía recomenzar su trabajo de cocinero, en uno de los restaurantes más caros de la ciudad.

Pedro era un profesional de la cocina, un sibarita, un gourmet; pero el dolor hizo que esa noche dejara su puesto. El médico diagnosticó “micosis severa, probablemente contraída en medio acuático de uso público”; ordenó reposo y tratamiento continuo con fungicidas. Pedro ironizó: -"Y bueno…, como cocinero, a mí siempre me gustaron los champiñones."


 Autor:  El Saprófito

 

 

 

Microbiología

La clase de microbiología con el profesor Calhamandrei resultaba tan

impactante, que al dictarla, el salón se abarrotaba. Abordaba el tema

de la reproducción de las setas, sosteniendo con  la  vehemencia y

pasión que lo caracterizaba, que su propagación se llevaba a cabo a

través de esporas, cuando súbitamente, sus manos queriendo apretar

su corazón, se desplomaron con él, ante los ojos alarmados de todos.

Exhalaba sus últimos suspiros, cuando escuchó que un exalumno suyo

a quien no veía desde  hacia veinte años, propagaría su existencia,

gracias a una especie de  hongo antibiótico que venía estudiando,

desde su última clase.

 

Autor: Juan Antonio de Medici

 

 

 

Umbrela

El cuerpo fructífero adherido a las raíces del imponente abedul,

llamó la atención de Violeta. Adoraba explorar el bosque e

inspeccionar hongos diversiformes. Pero las características de aquel

“lactarius torminosus” la habían impactado. Su fascinante color rosa

y la elegancia de aquella seta de imponente sombrero, fascinantes

basidios y  esporas  encantadoras, la sedujeron hasta el punto de

fotografiarla una y otra vez. Desde entonces, no dejaba de imaginar

su “champiñón mágico” como ella le decía, danzando y esculpiendo

de colores pastel, cualquier escenario de su vida. La danza de la

maravillosa “sombrilla” rosada, protagonizaba sus sueños, noche tras

noche.

 

Autor: Juan Antonio de Medici


AMANITA QUIJOTESCUS

De tanto leer libros sobre micología perdió la razón. Una noche hizo un agujero en el jardín de su casa, metió los pies y se los tapó con tierra. Poco después, se colocó una pamela gigante en la cabeza. Al instante se imaginó en la cesta de algún vecino madrugador.

 

Autor: Roñas

 

 

EL FASCINANTE MUNDO DE LA MICOLOGÍA

Nunca creyó que fuese a matarlo su afición a la micología. Era un experto en setas. Las conocía todas al dedillo

 Sabía cuáles eran venenosas y cuáles no. Conocía los lugares donde crecían y el momento idóneo para ir a recogerlas.

 Fue una verdadera lástima que al llegar a casa después de una exitosa jornada recogiendo níscalos, el amante de su mujer 

le aplastase el cráneo con un voluminoso tomo sobre Micología en Hispanoamérica.


Autor: Roñas


 

 

Regreso

 Aquella gente había llegado muy reservada al poblado costero y el enigma crecía: ninguno de ellos iba a la playa; salían muy silenciosos a la calle y completamente vestidos.

·         No podemos seguir así —sentenció una noche el jefe de familia.

·        Por las micosis que nos atacan, ¿verdad?

·        Sí, nuestro sistema inmune no tiene defensas contra ellas; ya probamos con una iluminación solar y aireación suficientes; ahora todo lo contrario y nada, definitivamente estos

hongos nos han vencido —enfrentando el silencio de todos concluyó— preparen la nave, esta noche abandonamos la Vía Láctea.  


Autor: Adrián Eduardo

 

 

 

Ataque imprevisto

Cada uno buscaba apoyo en su compañero y todos miraban al capitán; era inminente la pérdida de la ruta marcada para el viaje; la preocupación y el estrés crecían, manifestándose de muy diferentes formas. La ocasión no fue desechada por disímiles microsporums que provocaron varios tipos de dermatofitosis. El capitán observaba diezmarse su tripulación y ocultaba a todos su propia lesión inflamatoria. Los médicos no previeron ese tremendo ataque de hongos oportunistas y la cantidad de terbinafina no daría abasto.

 Nadie podía ya controlar las máquinas y  todo apuntaba al fracaso de la expedición

 

Autor: Adrián Eduardo

 

 

LA INCÓGNITA

Me oculté en las setas.  Construí mi recóndito  rincón donde soñarte.

No fue fácil pero me aproximé para descubrir el tesoro que encierras. Me hice vecina de los hongos entre quienes me aventuré por estar cerca de ti.

Largo tiempo pasé entre líquenes y bacterias hasta que me dicuenta  de que tu amor

a ese sitio me arrebataría tu presencia.

¿Qué tendría aquel lugar que te tiene atrapado entre frascos de mil formas y aparatos que acrecientan todo ante los ojos?

Sin condiciones  me instalé en el gran laboratorio, allí aprovecho tus descuidos para mirarte, sólo mirarte.

 

Autor: LUNA

 

 


Y EL BOSQUE LLORÓ

Allí estaba yo, con mi  impecable cesta de mimbre comprada para la ocasión.

De niña, solía ir al bosque para coger níscalos y sabía diferenciarlos. Pero algo había cambiado desde entonces;  me adentré y comprobé que no estaba sola. Decenas de personas abatían sin piedad aquel bosque, pisoteando las pobres  setas que no eran de su agrado. Me quedé paralizada al oír entre el bullicio aquel llanto.

- ¿Pero, es que nadie lo puede oír? –  Grité, cuanto pude.

Cabizbaja, tome el camino de vuelta añorando tiempos pasados, cuando sabíamos cuidar a quién nos alimenta sin pedir  nada a cambio

Autor: DREAMER


Cambios drásticos....

...y las larvas, animales sórdidos que desde las tórridas entrañas de la tierra se alimentan del pie globoso del leccinum corsicum y más tarde del discreto sombrero del preciado faisán de jara;un día,luciendo su nuevo,distinguido y colorido cuerpo, revolotearan convertidas en muy dignas mariposas,  entre jarales en los bosques  de encinas y alcornoques  para alegría y disfrute de todos.

 

Autor: Carmen Roman

 

OTOÑADA

Sé que estáis tan ansiosas por salir como yo por veros

Sé que por más que seáis caprichosas y esquivas, acabaréis brotando ayudadas de la mansa lluvia

Con la lluvia reiréis, gozaréis y celebraréis la nueva vida

Y algunas.... ¡ Seréis mías para mi deleite!...

Llevo esperándoos todo el verano y  ya os busco,ya os espero.......,¡Como al otoño!  

 

Autor: Carmen Roman

 

 

 

 

 

HONGOFILIA
No soy de los que abre una lata de Agaricus bisporus y se los come sin más.
Prefiero buscarlos en el campo próximo a casa,  aunque dice mamá que mi afición por esas “horribles setas”, como llama ella a mi fascinación por un buen hongo, me llevará a morir.
Claro, mis favoritos son los Clitocybe geotropa, tan sabrosos que crecen como matojos en el vívero de la casa, aunque si me preguntas mis preferencias, me encantan los Boletus griseum, aunque sólo puedo comerles el sombrero.En fin, diga lo que diga mamá, seguiré comiendo mis amados hongos.

 

Autor: SETA

 

 

Menú degustación

Hacia años que el soberbio roble, señor y dominador del bosque, habia caido derrotado por la Armillaria mellea que había extendido su micelio por alguna de sus raices. Su propagación al resto de los árboles, produjo un efecto devastador en el bosque...

"Casa Pepe", un cuatro estrellas Michelin cercano presentó, ese mismo año, su menú degustación a base de las setas color de miel: aires, espumas, caviares, sifones y otras delicatessen, hicieron furor entre los gourmets.

Al año siguiente los racimos de Armillaria del bosque, y según asomaban, eran pasados a cuchillo a las cestas de los recolectores profesionales.

De las raices del soberbio roble surgieron algunos brotes verdes.


Autor: Mucho bueno

 

 Envidia de género

    Que suerte tenéis vosotros los boletos, que bien os tratan y como os quieren, debe ser una cosa que os viene de familia.

    De familia, de género y de especie, porque también tengo parientes no tan apreciados; pero tienes razón, estoy orgulloso de que todos los Boletus edulis de este micelio en los últimos 20 años hayan acabado en exquisitos platos y mi mayor sueño sería poder acompañar una rica carne con caras especias. De todas formas es que vosotras las Hypholoma fasciculare tenéis muy mala fama, y una pinta……

    Ya…. en eso tienes razón.

 Autor:  Adriano

 

 

   Seteros viejos.

- Así que todas las que no eran setas comestibles, te liabas a patadas con ellas, ¡bruto! que falta de sensibilidad.
- Y vosotros, presuntuosos…. os las dabais de micó…oologos, hasta que llegaba una seta un poco rara y ni con todos los libros de aquella famosa asociación os poníais de acuerdo… ¡capullos!
- Bueno, bueno, basta de insultar; mira por donde a la vejez, hemos coincidido en la misma habitación de esta residencia de mierda.
- Ya ya… oye, no te olvides sacar el orinal del armario, que sino luego me despiertas.
- Vale, hasta mañana.
- Buenas noches.

 Autor: Capicúa

 

 

Ya empezamos

- Adán, no insistas, que ahora no me apetece; además, desde ayer, después de comer la manzana y la bronca del viejo, parece que me ha mirado un tuerto y todo me sienta mal.
- Tienes razón, a mí también, antes comí unos champiñones de esos tan ricos que nos gustaban tanto, y ahora tengo una diarrea horrorosa.
- Pues yo comí unas que creía amanitas cesáreas pero con pintas blancas y me han dejado como borracha y con un dolorísimo de cabeza....
-Ya.


Autor: Migajas

 

 

La belleza está en el interior


En épocas de lluvia nacen muchas setas. Algunas lucen colores y otras no tan hermosas como “Frágil”, pequeña y oscura… el resto de setitas se acercan y le preguntan: ¿Por qué no tienes colores bonitos y brillantes? Frágil  triste llora en un rincón, se pinta de colores pero cuando llueve vuelve a ser oscura…el gran árbol le dice: la belleza está en el interior…todas tus compañeras son venenosas…pero tú no.

Autor: Melodía


Hábitat natural


Iñaki iba al bosque con su tío y un día ve la seta más grande y hermosa del mundo, entonces decide llevarla a su jardín para ser la envidia del barrio. Para su sorpresa cuando la trasplanta en su casa, la seta cada día se va haciendo más pequeña y va desapareciendo su color. Iñaki no lo entendía porque la regaba, le cantaba…entonces se da cuenta que la seta añoraba su casa y estaba marchitándose de pena…decidió llevarla al bosque junto a las demás, de nuevo la trasplantó y comenzó a brillar…

 

Autor: Melodía

 

 

Maravilloso color


Mamá árbol ha tenido  este año 21 setas…todas grandes menos una pequeña a la que llama “Champi”… Pasados los días mamá árbol va viendo como todas las setas se van marchando de casa…todas menos champi, porque ningún recolector la quiere. Día tras día escucha…-Esa pequeña seta de la esquina no…Ella piensa que no la quieren porque es demasiado fea pero un día se acerca a la charca y observa que es de un maravilloso color…


Autor: Melodía

 

La seta bailarina


Todas las setas del bosque saben pintar pero hay una seta algo especial que lo que más le gusta es bailar… ¿pero qué estás haciendo? le preguntan sus compañeros, si quieres ser una seta tienes que dejar de hacer eso con el tronco y ponerte a pintar… Yo no quiero pintarme a mí me gusta la música… entonces te comerán, tienes que asustar al enemigo…pasados unos días un grupo de animales se acercaron para comer. Seta se puso a bailar y los animales se asustaron…

Autor: Melodía

 

 El palo

 

Desesperada como estaba, aquel libro de setas en la casa del abuelo podía su salvación.

Se documentó en profundidad, preguntó a los viejos del lugar y una mañana salió: mientras fuese posible, ahorrarían dinero comiéndolas.

Aquel mismo día, ella dijo que no le gustaban pero afirmó que seguiría buscándolas para él.

Después, en realidad, no tuvo que esperar demasiado; justo como el viejo libro no decía pero ella habíaaveriguado, los deliciosos Paxillus involutus empezaron a

actuar dando lugar a un complicado cuadro clínico que lamentablemente el novato medico del lugar no pudo solucionar.

 

Autor: Karla Grima