La Seo                                               Información obtenida en web

Visitamos este museo-iglesia . . . 

La Catedral de San Salvador, conocida como  La Seo, es uno de los símbolos más destacados del patrimonio artístico de Aragón.

El solar sobre el que se asienta la catedral fue foro de la ciudad romana, en el que se situaban los edificios públicos más importantes de Cesaraugusta.

Durante la dominación musulmana existió en este mismo solar la Mezquita Aljama. Las excavaciones llevadas a cabo en los últimos años, con motivo de la restauración de templo, han confirmado las noticias que afirman : "que Hanas b. Abdallah as San'ani fundó la mezquita aljama, construyó el mihrab y orientó la quibla y al-Humauydí (años 1029 - 95), indica que Hanas fué el primero que trazó la planta de la aljama zaragozana".


El día 18 de diciembre de 1118 el rey Alfonso I el Batallador conquistaba Zaragoza y tomaba posesión para el reino de Aragón de la capital de importante reino de taifas. A partir de este momento la mezquita fue convertida en un templo cristiano. El 4 de octubre de 1121, el rey Alfonso de Aragón presidía la ceremonia de dedicación solemne de la catedral, puesta bajo la advocación de San Salvador en su Epifanía. Ocupaba, por aquel entonces, la sede episcopal de Zaragoza el obispo Pedro de Librana ( 1118 - 1128 ).

A partir de 1140 se procede al derribo de la vieja mezquita y comienza la construcción del templo románico, de planta basilical con ábsides. Contaba  con tres naves con crucero, rematadas cada una de ellas por un ábside semicircular (de los que en la actualidad perduran dos). Las obras de esta primera catedral se prolongaron a lo largo de siglo XIII. En esta época destacan la lideranza de los obispos Ramón de Castellazuelo, Vicente Sola ( 1239 - 1244) y Rodrigo de Ahonés ( 1244 - 1248 ).

Antes de La Expo, no cobraban entrada

 

Durante el mandato del obispo Pedro López de Luna (1317 - 1345) la diócesis de Zaragoza se independiza de la provincia Tarraconense al ser erigida sede arzobispal por el Papa Juan XXII, el 14 de julio de 1318.

En este momento reciben un impulso las obras de trasformación de la iglesia románica en la actual catedral gótica, a base de los mismos ábsides, con una nave central y dos más laterales de menor altura, y tres naves paralelas. Es también es esta época cuando se finalizó la construcción del cimborrio, iniciado en 1346 con la participación de  los maestros Juan de Barbastro y Domingo Serrano.

Durante los años 1378 - 1379 y gracias a la munificencia del prelado,  se llevó a cabo la   fachada principal, mudéjar, en el transepto correspondiente al lado del evangelio, que continuaba por el exterior, en el denominado muro mudéjar, correspondiente a su capilla sepulcral, conocida en la actualidad como capilla de San Miguel o parroquieta. Durante el pontificado de Don Pedro de Luna (Papa Benedicto XIII) se realizarían importantes modificaciones en la catedral. Los tres viejos ábsides románicos del siglo XII son elevados a mayor altura, pasando de planta semicircular a planta poligonal de siete lados, dotando además al ábside central de dos gruesas torres-contrafuerte. Esta sobreelevación de los ábsides permitiría la construcción de un nuevo cimborrio sustituyendo al que se había levantado en el pontificado




A lo largo de año 1408 debió quedar terminada la obra de ladrillo del cimborrio.  ya que el 26 de febrero de 1409 el maestro Mahoma Rami tomaba a destajo la decoración del mismo  Las nuevas obras pudieron ser vistas por Benedicto XIII en su visita a la ciudad de Zaragoza en 1410. El cimborrio, que al exterior adoptaba la forma de tiara pontificia, ya amenazaba ruina en 1417 y fue sustituido hacia 1520 por la actual construcción.

La  llegada a la sede cesaraugustana de don Dalmau de Mur  y Cervelló (1431-1456), quien llegó a Zaragoza después de haber ocupado la sede de Tarragona, supuso una nueva y brillante etapa en la historia de la catedral de Zaragoza. Su actuación se centró en el interior del templo, destacándose, como se podrá ver en la página correspondiente a esta parte de la catedral, la construcción del nuevo Retablo Mayor, el coro y otras actuaciones de menor importancia.

A la muerte de don Dalmau de  Mur  le sucedió  don Juan I de Aragón (1458-1475). quien continuó la política de su predecesor como mecenas de importantes obras en la catedral..Se renovaron varias capillas, se construyó un nuevo órgano y se emprendieron nuevas actuaciones para sustituir las tres escenas principales del Retablo Mayor, taladas en madera por otras de alabastro policromado.

La catedral del Salvador, durante el mandato de los arzobispos de la Casa Real, fue trasformada en una espaciosa y esbelta Iglesia de planta salón . Fue  don Alonso II de Aragón (1478-1520), hijo natural del rey Femando el Católico, quien puso en marcha el nuevo proyecto de trasformación. El plan contemplaba ampliar la catedral de tres naves en otra de cinco, añadiendo una nave a cada lado. El proyecto tuvo que replantearse cuando en 1498, aparecieron problemas en la estructura del cimborrio. Entre los años 1505 y 1520 se construyó el nuevo cimborrio al hundirse el anterior. Fue el maestro Juan Botero quien dejó un bellísimo cimborrio , a base de una bella estrella de ocho puntas. Superadas estas dificultades, las obras fueron terminadas  por su hijo y sucesor don Juan II de Aragón ( 1520 - 1531 ).

Durante el arzobispado de don Hernando de Aragón (1539-1575), miembro también de la Casa Real y de Aragón. se proyectó  la ampliación del templo, mandando construir al maestro Charles de Mendibe dos tramos en los pies, en cada una de las cinco naves , con sus correspondientes capillas laterales, dos a cada lado y otras cuatro capillas más situadas en el hastial del templo. Merecen especial mención las capillas de San Benito y San Bernardo, como homenaje al fundador de la Orden Benedictina y al reformador del Cister. La capilla de San Bernardo  sería destinada  a capilla funeraria del mismo don Hernando y de su madre  doña Ana de Guerra.

Durante el arzobispado de don Antonio Ibañez de la Riva Herrera ( 1687 - 1710 ) se llevaron a cabo las obras de construcción de la nueva Torre caatedralicia cuya primera piedra se había colocado en julio de 1681, siendo arzobispo don Diego de Castrillo. Las obras se encargaron a los maestros aragoneses Pedro Cuieo, Gaspar Serrano y Jaime Borbón . Finalizaron en 1704 con la colocación del chapitel de plomo que la corona Las obras de embellecimiento de la torre se realizaron durante el arzobispado de don Agustín de Lezo y Palomeque entre los años 1787 al 1790.

 En tiempos del arzobispo don Francisco Ignacio de Añoa y Bustos ( 1742 - 1764 ) se procedió a la construcción de la nueva fachada principal del templo. El proyecto fue presentado al Cabildo en 1763 y las obras tuvieron inicio en 1764. . Esta es, sin duda la última obras de importancia realizada en la catedral hasta los recientes trabajos de restauración, realizados  durante  casi veinte años , del 1980 al 1998. 

Con esta restauración, durante el arzobispado de don Elías Yánez Álvarez,  se ha consolidado el edificio y atajado el mal, que por lo endeble de los materiales utilizados, amenazaba a los esbeltos pilares  En la dirección y proyectos de estas últimas actuaciones intervinieron los arquitectos Ángel Peropadre Muiese ( 1980 - 1988), Ignacio Gracia Bernal ( 1989 - 1991) y el equipo formado por Luis Franco Lahoz y Mariano Pemán Gavín ( 1992 - 1998 ). 

El día 11 de  noviembre de 1998, con la presencia de Sus Majestades los Reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía. se inauguraba solemnemente la Catedral.


La Iglesia de planta salón de la Catedral del Salvador, de cinco naves, con igual número de tramos, transepto alineado en planta y capillas distribuidas en casi todo el perímetro del edificio, fue construida de acuerdo con el modelo arquitectónico gótico, utilizando como materiales básicos el ladrillo y el aljez.

 

Esbeltos pilares de finos baquetones se utilizan como soportes de los elevados arcos apuntados, formeros y perpiaños , y de las nervaduras de las bóvedas de ojivas, cuatripartitas en las naves laterales interiores y en los tramos del transepto próximos al cimborio, de crucería estrellada en la nave central, colaterales exteriores y las bóvedas correspondientes a las dos ultimas naves de los pies.


La cubierta de la Seo se puebla de destellos luminosos, efecto visual creado con las numerosas y ricas claves - principales y secundarias - que adornan las bóveda. Son de madera, de espina cardinal gótica y de grotescos renacentistas, destacando las fantásticas pinjantes de la ampliación de don Hernando de Aragón. Todas llevan como complemento policromo la variada heráldica.