Ir a página principal SOBRE COHETES, MÁQUINAS Y DINOSAURIOS
Pediría por tanto a los visitantes de esta página que su contenido sea tratado con indulgencia, porque salió de la imaginación de ese niño de 11 años que posa en la foto junto a la cabecera, y que tras este preámbulo, tal vez demasiado largo e intimista, paso directamente a exponer: NOTA: Las fichas y hojas de bloc originales han sido escaneadas a una resolución de 150 ppp y se muestran aquí por ambas caras a tamaño reducido, con imágenes que son a la vez enlaces a la misma imagen a tamaño real. Para regresar a la web, bastará a su vez con pulsar la flecha de retroceso del navegador. Los principios de la radio
La electrónica era por entonces un completo misterio para mí, y en especial cuanto tenía que ver con las comunicaciones por radio, pero en algún libro encontré un texto que explicaba los principios, así como unos sencillos diagramas de emisores de chispa y receptores a cohesor, parecidos a los que utilizó Marconi en sus primeras experiencias, y que en este caso me apresuré a copiar.
Y tal vez se deba a la casualidad, pero lo que fue casi mi primer "trabajo" en 1965, lo ha sido también al crear la Web de Anilandro, ya que los primeros proyectos que publiqué, se basaron precisamente en dispositivos transmisores-receptores de la época de Marconi.
Un "circuito integrado" de factura personal
Con el tiempo, construí un receptor de galena y un amplificador de baja frecuencia a transistores, y el siguiente paso fue imaginarme como podía "integrar" los circuitos para hacerlos lo más pequeños posible. De hecho, la idea se utilizaba ya en módulos militares, y años después se concretó en los integrados denominados "híbridos", en los cuales los componentes eran independientes y estaban montados sobre un circuito impreso especial.
El Inter-Tub, el tren entubado del futuro En esta idea ya se dispara la imaginación. El Inter-Tub era algo así como un sistema de envío neumático de mensajes pero con una cápsula del tamaño de un autobús, con sus filas de asientos, su cabina de control... y un reactor que creaba la alta presión detrás del artefacto y que debía permitirle alcanzar velocidades de vértigo. Las ventajas las veía entonces evidentes: buena eficiencia al quedar los gases confinados y la imposibilidad completa de descarrilar.
En la imagen de la derecha puede verse incluso como sería una "estación" del Inter-Tub, con la pasarela por donde los pasajeros accederían al vehículo, la compuerta de acceso al tubo-guía y una gran turbina capaz de enviar en vehículo de Roma a París en sólo una hora.
El Uptrees, un leñador mecánico eficaz Como ocurre en la mayoría de estos dibujos, el nombre es totalmente descriptivo de su función: "Uptrees" o "Levanta árboles" es un tractor corta-árboles que representaría el sueño de cualquier leñador... y también la pesadilla de cualquier ecologista, y su principal característica es la de no precisar de retrocesos periódicos para ir abriendo camino en un bosque, ya que simplemente coge los árboles que va cortando y se los pasa por encima hasta depositarlos en una especia de caparazón-coraza posterior y desde ahí al camino despejado, desde donde serían retirados por los encargados de su transporte.
Naturalmente es un sistema oruga, ya que ha de desplazarse por terrenos difíciles y con elevadas pendientes, e incluye además una rueda posterior con dientes que se hunden en el terreno, para una mejor tracción.
El Besner, vehículo terrestre de records
Este vehículo debía servir para alcanzar récords de velocidad en línea recta y sobre superficies preparadas, como las que llevaban a cabo artefactos similares en las pistas de sal endurecida de Bonneville. El vehículo monta tres enormes turborreactores que según el texto le permitirían alcanzar los 500 Km/h... aunque viendo el derroche de propulsión, tal vez me quedé corto en las previsiones y ya en 1965 habría emulado la hazañas de los últimos Green Monster o del impresionante Thrust SSC, que en 1997 batió en tierra la barrera del sonido.
El BT-1, explorador de profundidades abisales
El batiscafo BT-1 cambia el medio terrestre para sumergirse en el mar. En realidad no es un verdadero batiscafo a imagen de los diseñados por el profesor suizo August Piccard, sino más bien una batisfera con una cámara anular de flotación. Sin embargo, en su interior podemos ver todos aquellos elementos necesarios para la supervivencia del tripulante, como el sistema de renovación de aire a partir de una bombona de oxígeno líquido y de absorción del CO2 mediante cartuchos de sosa. El vaciado de los tanques de lastre se consigue mediante la expansión del oxígeno líquido contenido en su depósito correspondiente y tanto el asiento como el panel de control son totalmente ajustables para una mejor comodidad. Aoarte de ello, dispone de una cámara de televisión enfocada hacia la ventana inferior, con focos de iluminación que permiten observar el fondo. El BT-1 no lleva sistema de propulsión, y por tanto sólo puede subir y bajar, a igual que los batiscafos de Piccard. En cuanto a la profundidad que podría alcanzar, incluso hoy en día me sería difícil decirlo, pero observando el grosor de las paredes y del cristal inferior, se supone que varios miles de metros.
El Subexplorer, el verdadero submarino de bolsillo
El Subexplorer ya es algo más de ir por casa, transportable en un pequeño remolque, para costas tranquilas y profundidades que no superen los 60 metros. Su propulsión es exclusivamente eléctrica, mediante un motor de 10 CV alimentado por un conjunto de baterías, y el suministro de aire se efectúa mediante una bombona de aire comprimido que tras el adecuado regulador (que no se muestra) va hasta un tubo flexible que acaba en una boquilla de goma. La existencia de un "comparador de presiones" me sugiere que la presión interna es variable, igualándose siempre a la profundidad, con lo cual eliminamos la necesidad de estructuras fuertes y pesadas que deban soportar grandes diferencias de presión. El tripulante va tendido sobre la colchoneta y el mando es mediante superficies accionables de dirección y profundidad, y lo único que no se explica es como se controla la flotabilidad neutra en inmersión y notablemente positiva en superficie, ya que se supone que al tener la escotilla de acceso sobre la parte de proa del casco, se deberá poder entrar y salir sin que penetre agua en el interior.
El Subcrant, para investigar el fondo marino Una vez explorado el fondo marino con el BT-1 y el Subexplorer, llega el Subcrant, capaz de coger muestras e investigar más a fondo las posibilidades de explotación. El dibujo muestra un vehículo de mayor envergadura y movilidad, provisto de un brazo con pinza de accionamiento hidráulico ya hasta de una trompa de absorción para muestras de poco tamaño. La propulsión es eléctrica y dispone de los consabidos compresores neumático e hidráulico para el funcionamiento de los equipos de a bordo.
Los tanques de lastre no se muestran en el dibujo de sección, pero son visibles en el pequeño dibujo de planta de la imagen derecha. El Tacor, una casa a 20 metros de profundidad Está muy bien explorar el fondo marino con vehículos, pero en un cierto momento habría que "entrar" en el mar, es decir, vivir allí mismo a igual que en tierra. El Tacor es una casa submarina de la que se puede salir para trabajar y se regresa después para descansar tranquilamente, llevando una vida lo más normal posible. El Tacor fue mi versión de las experiencias de Cousteau denominadas Precontinent I y II, y por el dibujo se nota una mayor preocupación por los detalles, quedando muy clara la distribución por plantas y el acceso por compuerta inferior. En la planta baja se encuentran los sistemas de control y mantenimiento vital, como el motor de suministro de aire, el sistema eléctrico y el de acumulación de oxígeno de reserva, un armario donde se guardan los trajes de buceo y también el "water", elemento importante que no se puede descuidar.
En la imagen de la derecha vemos la planta superior, separada de la inferior mediante una escotilla estanca de seguridad, que constituye la "casa" propiamente dicha, con una litera (se supone de tipo camarote, con dos o tres camas), mesa con dos sillas, lavabo, televisión, un armario y hasta una pequeña librería. No hay cocina, ya que los alimentos venían periodicamente de la superficie y eran conservados en algún tipo de congelador que no se detalla. Dispositivos para el Tacor La imagen de la izquierda muestra el mecanismo de alarma de la bomba de aire, en cual recoge desde la superficie a través de un tubo. En el eje de la bomba se dispone un plato con dos brazos que al girar se extienden por fuerza centrífuga, incidiendo sobre algo parecido a un manipulador Morse y evitando que cierre el contacto posterior. Pero si la bomba se detiene, los dos brazos se pliegan, sube el brazo horizontal y se cierra el contacto del timbre de alarma.
Esta ficha muestra también los croquis de dos ojos de buey capaces de aguantar presiones moderadas, con el tipo de juntura y los tornillos de sujeción. La imagen de la derecha contiene dos gatchets más: la puerta de una escotilla, con su mecanismo de cierre, y tal vez lo que resulta más llamativo de este "diseño": el water marino de expulsión al exterior. Su funcionamiento es el siguiente: a) El contenedor está inicialmente semi-vacío, con apenas la mitad del nivel de agua posible, se levanta la tapa y se hacen las necesidades b) Se cierra la tapa y se empuja con fuerza del mando tipo argolla solidario al eje de émbolos. c) Los dos émbolos se desplazan hacia a fuera, todo el cilindro se llena de agua y las materias orgánicas caen al exterior (en donde los peces dan cuenta en un abrir y cerrar de ojos) d) Se tira de nuevo de la argolla hacia a dentro, comprobando que el émbolo exterior A está correctamente cerrado. Se abre la tapa superior. e) Se abre la válvula inferior, conectada al sistema eléctrico de evacuación de líquidos, el cual irá bajando el nivel de agua hasta el punto medio que consideremos adecuado. f) Se cierra la tapa superior y el conjunto queda dispuesto para un nuevo uso. El Argos I, un motor cohete para futuros desarrollos Con este ficha saltamos ya a los "Vehículos aéreos", en concreto representa a un motor cohete en que las bombas de combustible está movidas por una turbina en la salida de gases. Dicho motor dispone de bujías de pre-encendido y arranque por una turbina montada en el mismo eje y accionada por una carga de pólvora de combustión lenta.
Alrededor del cilindro del cuerpo del motor puede verse también el serpentín de refrigeración por donde pasa el combustible antes de entrar en la cámara. El Argos II, una evolución del anterior Este motor se supone que es una versión mejorada del anterior. En este caso las bombas son centrífugas y están montadas a ambos lados del eje central, acopladas por piñones cónicos. El encendido y la fuerza inicial de arranque son iguales al anterior, por bujías de chispa y el consiguiente cartucho de pólvora.
Otra diferencia es el sistema de refrigeración, integrado en la misma paredes de la cámara de combustión, y la turbina de salida, que es este caso es de tipo Kaplan, sin duda más adecuada para aprovechar el alto volumen de salida de gases. El Knwu-jet, más sencillo aún si cabe Este nuevo motor de nombre rebuscado y casi impronunciable es mucho más sencillo que los anteriores, ya que depende de presión de bombas externas para la entrada de combustible, pero en cambio tiene la característica que puede controlarse su potencia abriendo o cerrando las válvulas de paso. El revestimiento interior es de "porcelana metálica" y la refrigeración está también integrada en la pared del propio motor.
El Vulcan I, cohete de combustible mixto Aquí ya vamos a cohetes completos. El Vulcan I es un pequeño cohete de 3,5 m. de altura, de una sola fase de propulsión mixta, con combustible sólido y comburente de oxígeno líquido, que penetra en la zona inferior a través de una válvula controlable y por tanto capaz de regular la potencia. El Vulcan I dispone de un espacio en la ojiva para almacenar instrumentos, como por ejemplo registradores de datos, que pueden ser recuperados mediante un paracaídas activado mediante una carga de pólvora.
El Vulcan II es un cohete clásico de combustible líquido, probablemente del mismo tipo que la V2 alemana, con alcohol como combustible y oxígeno líquido como comburente. El motor es prácticamente del tipo Argos I, con bombas de tipo Gaede y turbina de arranque activada por una carga de pólvora. Es de mayores dimensiones que el Vulcan-1 y su carga útil llega a los 10 Kg. Aparte de esto, hay que remarcar que ambos cohetes no son guiados y por tanto siguen una trayectoria libre dependiendo del ángulo de lanzamiento.
Martillos y fresas neumáticas de precisión En aquella época me fascinaban los martillos neumáticos, pero una vez, al pararme un buen rato delante de un obrero que estaba abriendo una zanja, éste detuvo su trabajo y ofreciéndome el martillo-percutor me preguntó con una sonrisa burlona si lo quería probar... El caso es que pesaba tanto que no pude ni levantarlo. Por este motivo pensé en un par de variantes más adecuadas a mi tamaño, aumentando además el número de émbolos para que con menos peso tuviera más rendimiento.
Entonces no pensé que es precisamente la inercia de su peso el que permite al martillo golpear contra la piedra, pero como sea, ahí están los martillos Nº-1 y Nº-3, siendo el Nº-2 una turbina tipo taladro-fresador, y el Nº-4 el compresor de émbolo que debía mover tales artefactos. Extrac-sal, aprovechando los recursos del mar El Extrac-sal es otro aparato atípico que salió de la mezcla de una parrilla-barbacoa y un destilador de laboratorio. Como muestra el dibujo descriptivo, es un recipiente cerrado cuya base de acero inoxidable y de considerable grosor es calentada a varios cientos de grados por mecheros de gas butano. El agua de mar es introducida a través de un rociador, e inmediatamente se convierte en vapor al depositarse sobre la plancha caliente. Dicho vapor es condensado de nuevo por el serpentín refrigerado mediante al agua de entrada, convirtiéndose en agua destilada que es recogida en un recipiente aparte. A la vez, un dispositivo rascador va arrastrando la sal depositada sobre la base de inox, y la vierte en dos canales situados a ambos extremos de la base. De esta manera, obtendremos sal marina, agua destilada, y añadiendo más o menos un cuarto de gramo de sal por litro, agua potable de consumo humano.
Telémetro y visores de efecto estroboscópico También con la calificación de "Aparatos Varios", como las dos fichas anteriores, aparece otra con curiosos dispositivos ópticos. De izquierda a derecha el primero de ellos es un Telémetro de campo partido, que utiliza prismas y espejos para hacer converger dos imágenes del mismo objeto lejano, reflejando en una escala graduada la distancia a que se encuentra.
Los otros dos dispositivos, denominados respectivamente Stop-Visión y Super Stop-Visión, son visores de efecto estroboscópico, con los cuales, presuntamente, podrían verse detenidas piezas de motores que presenten movimientos cíclicos, bien sean rotatorios o de vaivén. De esta manera se podría observar la deformación de una hélice al girar o el movimiento del cono de un altavoz, como si en vez de oscilar a 200 Hz, únicamente lo hiciera a uno o dos por segundo.
Su funcionamiento se basa en un disco giratorio con una o varias perforaciones circulares, que sólo permite la visión del objeto cuando tales perforaciones coinciden con el ocular. La velocidad de giro del disco se puede regular variando la velocidad del motor de accionamiento, la cual debe ajustarse para que la "ventana" que muestra la pieza se abra precisamente cada vez que ésta se encuentre en la misma posición. Naturalmente, el tiempo de imagen es mucho más corto que el de ocultamiento, por lo que la luminosidad quedará notablemente disminuida, lo cual no debería ser problema para observar algo con luz natural o artificial de cierta intensidad.
Mientras el Stop-Visión es un dispositivo de mano, el Super Stop-Visión es estático y algo más complejo, incorporando incluso una cámara fotográfica tipo reflex, para dejar constancia gráfica de los fenómenos observados.
Comunicaciones mediante la luz
Los sistemas ópticos han sido utilizados para comunicarse a lo largo de toda la historia, bien fuera con fogatas, con espejos o con los brazos articulados del telégrafo de Chappe. Los proyectores de luz también se utilizan en la marina y el ejército mediante el código Morse, pero la idea que tuve fue "modular" dicha luz mediante la voz humana y poder así trasmitirla a distancia. Entonces no sabía aún que la gran inercia térmica de las lámparas incandescentes no permitiría responder a la frecuencia relativamente alta de la voz, sino que se limitarían a brillar más o menos, según el volumen medio de las palabras, pero si hubiera sustituido este tipo de lámparas por otras de descarga de gas, o más tarde por un láser, la cosa habría sido sensiblemente distinta y sin duda el sistema habría funcionado.
La ficha muestra cuatro dispositivos complementarios capaces de establecer comunicaciones en distintas circunstancias:
- El Nº-5 es un transceptor, es decir, un transmisor-receptor que utiliza un amplificador a lámparas tanto para amplificar la señal de un micrófono y emitirla, como después de recibirla mediante una fotocélula LDR pasarla a un auricular. La óptica es direccional y se basa en un espejo parabólico cerca de cuyo foco se encuentran tanto la lámpara emisora como la fotocélula receptora.
- El Nº-6 es un repetidor para amplificar señales que se hayan debilitado con la distancia o bien para superar obstáculo intermedios. En principio es unidireccional, y por tanto harían falta dos, colocados en sentido contrario, para mantener una conversación bidireccional.
- El Nº-7 es un transmisor de alta potencia con espejo parabólico y enfoque adicional con lentes ajustables.
- El Nº-8 es un receptor que graba la señal de forma óptica en una cinta de celuloide, a igual que la banda sonora de una película normal, para poder ser reproducida con posterioridad.
El Visousistem, sistema automático opto-digital de transmisión El Visousistem (vaya nombrecillos me imaginaba) es un transmisor de radio que convierte letras grabadas en forma de cuadro de 2x2 en cadencias digitales de 4 bits. La modulación se efectúa cambiado el tono de un oscilador de baja frecuencia, correspondiendo el 0 a una frecuencia y el 1 a otra distinta. Dicho sistema era sin yo saberlo el denominado FSK (Frequency-shift keying), que se utiliza incluso hoy en día para la transmisión de fax, imágenes y datos, tanto a través de radio como de línea terrestre.
Los cuadros codificados están grabados en una película de cine y a cada movimiento de arrastre corresponde una "exploración" de las cuatro posiciones posibles mediante un distribuidor parecido al Delco de un coche. Los cuatro contactos sectoriales corresponden a las cuatro fotocélulas de exploración, mientras que el quinto, de menor tamaño, suministra la señal para pasar el siguiente fotograma.
La imagen de la derecha muestra las equivalencias del código propuesto, observando como para determinar ciertas letras como la R, S, T, U y V se utilizan combinaciones poco probables de otras dos.
Instrumentos prehistóricos Mi padre tenía por entonces unas parcelas de tierra de secano en cuyo extremo había un bosquecillo de encinas y alcornoques, y escondido dentro de la espesura, un poblado megalítico de cierta extensión. Eso no era un hecho extraño, ya que la isla en donde vivo tiene apenas 45 km de un extremo a otro, pero en cambio se conocen más de 1.200 emplazamientos arqueológicos de la Edad del Bronce. Recuerdo que solía pasear entre los cuadrados de piedra que delimitaban antiguas viviendas pensando en cómo podría ser la vida tres mil años atrás en un lugar semejante. Allí encontré tres o cuatro "piedras de honda", aproximadamente del tamaño de un huevo de gallina, talladas en forma esférica a partir de una dura piedra caliza de color gris. Con el tiempo, tales proyectiles fueron utilizados por los famosos Honderos Baleáricos, que combatieron en el ejército de Aníbal y constituyeron una auténtica pesadilla para los soldados romanos que recalaban en nuestras costas.
No es extraño por lo tanto que este tema nos interesara. La siguiente ficha contiene unos dibujos de utensilios prehistóricos que sin duda copié de algún volumen de la biblioteca de la Caja de Ahorros, lugar al que solíamos acudir a leer las revistas de Mecánica Popular y descansar después de pasarnos horas jugando en la calle.
Los fósiles más comunes Entre los profesores que cada uno ha tenido en la infancia, siempre queda alguno al que se le tiene un reconocimiento especial. En nuestro caso, todos coincidíamos que era el profesor José Cardona, que nos daba Ciencias Naturales. Era un hombre alto y de porte distinguido, pero ante todo un enamorado de la docencia y de la materia que enseñaba. Recuerdo que al hablar de fósiles siempre nos daba referencias de donde podíamos hallarlos, incluyendo unos grandes Belemnites visibles en unas losas de piedra de la acera de la calle de Las Moreras, frente al bar Magón.
Por nuestra parte, también solíamos ir de excursión a las canteras de los alrededores, de donde siempre regresábamos con diversos ejemplares de coquillas fosilizadas o de erizos marinos del tipo Micraster.
Las fichas siguientes representa una pequeña variedad de los fósiles más comunes, algunos de los cuales era posible encontrar en nuestra tierra, excepto el Trilobites, cuya perfecta y compleja estructura parece querer sacar las patas y ponerse a correr.
A partir de los 90, el interés popular por los dinosaurios surgió sin duda por la film de Spielberg, Parque Jurásico. Pero treinta años antes ya habían aparecido en películas como El Mundo Perdido, basado en la novela de Conan Doyle, por no hablar de imágenes menos espectaculares pero más cercanas en forma de álbumes de cromos coleccionables.
Yo tenía un par de estos álbumes, y seguramente de ellos reproduje en una ficha algunos de los animales extinguidos que me parecían más interesantes, como el Estegosauro, con su cresta de placas acorazadas, o el Mesosauro, que tal vez confundí con cualquier otro, puesto que el dibujo no se parece en nada al dinosaurio de tal nombre. Incluí también un Ictiosauro, el depredador marino del que tal vez derivaba (eso sólo lo decían los escritores fantásticos) el monstruo del lago Ness. Y por fin el gigantesco Diplodocus, que en otra confusión bauticé como Diplomocus, 30 metros de puro Jurásico que nunca me ha dejado de fascinar.
Revista "La Era Atómica", número 1 En el grupo de amigos decidimos "publicar una revista" sobre los temas que nos importaban, se llamaría LA ERA ATOMICA, y su formato se limitaría a una sola hoja de bloc escrita por las dos caras. Una curiosidad es que en el título, delante de la palabra "ERA", aparece un cohete despegando, que en realidad incluí por que había escrito HERA con H, y para disimularla se incluyó el dibujo (en el que es incluso visible la raya horizontal).
La "revista" tenía un sólo ejemplar, pero incluso así, recuerdo que en clase pasaba de mano en mano y despertaba impresiones encontradas, la mayoría positivas, pero siempre los había que calificaban tales empeños de "manías de químicos", como llamaban despectivamente a los aficionados a estos temas, en vez de ocuparse de cosas importantes para el futuro, como jugar a canicas o conseguir la foto de los delanteros del Real Madrid.
El primer número trata sobre una imaginaria entrevista a un director de una empresa llamada Aircraff Company sobre sus investigaciones sobre la propagación de la electricidad en el agua. Mostrando en el reverso los planos de supuestas bombas que pueden detonarse mediante "ondas eléctricas".
Naturalmente, hoy sonrío al ver tales dibujos, pues presumen de la existencia de un "monopolo eléctrico" que ya descartaban las investigaciones de mediados del siglo XIX. Los circuitos funcionan utilizando el polo positivo de una batería en un extremo, y el negativo de otra, siendo la conducción a través del agua y sin que exista retorno de ningún tipo. Está claro que algo así es imposible que funcione, pero quede al menos como constancia del interés.
Revista "La Era Atómica", número 2 El número 2 ya estuvo mucho más documentado. Después de una "noticia" sobre un "revolucionario motor" creado por la inexistente "Aircraff", hablaba de los motores a reacción, realizado una pequeña reseña histórica con personajes como Robert Goddard o Werner Von Braun, y hablando de las bombas V1 y V2 o los primeros reactores.
El reverso mostraba de forma gráfica el principio de la reacción y algunos dibujos de naves espaciales, como la sonda Mariner IV o una sección de la cápsula Mercury.
Revista "La Era Atómica", número 3 El número 3 fue un monográfico sobre el hito de la Aviación, comenzando por las experiencias de Leonardo da Vinci y del alemán Otto Lilienthal, para seguir con los hermanos Wright y toda la evolución posterior a la Primera Guerra Mundial.
La contraportada muestra nueve dibujos de aviones representativos: el biplano de los Wright, el monoplano de Louis Bleirot, un biplano militar italiano de 1930, el famoso Spitfire inglés, el Stuka alemán, el bombardero B-24 Liberator, el Caproni-Campini CC-2, uno de los primeros reactores, una bomba volante tripulada y el avión experimental X-15, que alcanzó una velocidad máxima de 6.000 Km/h.
Revista "La Era Atómica", número 4 El número 4 se centra en la radioactividad y la física de altas energías. Explica la constitución del átomo y la existencia de radiaciones emitidas por ciertos cuerpos como el Uranio o el Radio. Habla de la radioactividad artificial creada bombardeando núcleos con el ciclotrón, y del funcionamiento bastante pormenorizado del Sincrotrón, con una información que puede obtener del libro "Maravillas de la Ciencia" de Editorial Bruguera, que había conseguido que me compraran después de "cambiarlo" por un viaje a Barcelona.
El reverso también es exclusivamente gráfico como en los números anteriores, y muestra la constitución interna de un átomo (aunque dibuja 3 electrones pero un sólo protón). El diagrama descriptivo de un Ciclotrón y el circuito de un simple pero seguramente funcional detector Geiger, que deja grabados los impulsos sobre una cinta de papel.
Más abajo, dos dibujos explican la diferencia entre la fisión y la fusión, y su referencia a los respectivos tipos de bombas... aunque otra vez la falta de preparación de mis 11 años confunde un tipo con otro..
Revista "La Era Atómica", número 5 El número 5 fue el último publicado de esta "revista" de ciencia y tecnología. No recuerdo el motivo, supongo que me cansé, o que se me acabaron los temas a tratar, en todo caso, este número era monográfico sobre un sistema propio de gobierno para una bomba volante, que tiene en cuenta la distancia del objetivo y lo relacionaba con la dirección, la inclinación de la trayectoria y la altura alcanzada. Sigue la descripción del procedimiento en el reverso, mostrando incluso en una serie de viñetas la secuencia desde la preparación y el lanzamiento, hasta el impacto final.
Está claro que cualquiera que tenga nociones elementales de balística verá en seguida que dicho procedimiento tiene grandes errores de base, ya que ignora la trayectoria parabólica natural para seguir un imposible triángulo de subida totalmente recta a determinada inclinación, un frenado brutal de la ojiva mediante un paracaídas al llegar al cenit y una caída vertical. Pero es lo mismo de siempre, recuerdo que en aquella época le pregunté al profesor de matemáticas que me explicara como podía calcularse la distancia de un objeto a partir de los ángulos de dos marcaciones al mismo... y después de mirarme un instante me respondió que ya lo aprendería en la trigonometría del Bachillerato Superior... ¡¡¡...para el que aún me faltaban cuatro años...!!!
Diseccionando un sismógrafo
La siguiente ficha trata del principio de funcionamiento del sismógrafo. Mostrando como podría ser un modelo óptico, basado en el efecto amplificador de un brazo de palanca y un espejo que refleja un haz de luz sobre una pantalla. Y uno electrónico con registrador de papel, en que la captación del movimiento se efectúa mediante electroimanes, después la señal pasa al amplificador, y la salida es enviada a otro grupo de bobinas que mueven la pluma grabadora.
Una de mis aficiones de entonces ya era la aviación, aunque con 11 años aún faltaban quince para que pudiera sentarme ante los mandos de un avión real. Sin embargo, el deseo es una poderosa arma, y entonces ya pensé en un simulador que imitara en los posible el comportamiento de un aeroplano.
La imagen de la derecha muestra de forma pormenorizada los mandos del simulador, con el mando de profundidad (51) y alabeo (52), los pedales de dirección (49 y 50). En el centro está el control de gases (21) y de mezcla (22) y los interruptores de las dos magnetos (16 y 17). Los indicadores de estabilidad, dirección, de viraje y de velocidad del aire se ven en la parte superior. El 28 es el indicador de subida, es decir el variómetro, mientras el 29 es el medidor de revoluciones del motor. La radio está a la derecha, con su altavoz en el 41 y el micrófono en el 45.
Pero los mandos son una cosa y la otra es conseguir que su funcionamiento sea más o menos real. Una buena parte podía simularse mediante dispositivos eléctricos básicos, pero la dinámica propia del aeroplano, como el resultado del impulso del motor frente a la resistencia al avance, la velocidad de vuelo, la acción del timón de profundidad, el indicador de subida o la altitud total era muchísimo más complicado. Mi solución fue un sistema hidráulico que se muestra en la imagen de la derecha, en que los flujos indican las variaciones de parámetros y los niveles los valores absolutos. Tuve en cuenta que la resistencia al avance no era lineal, sino que crecía con la velocidad, lo cual se conseguía con un rebosadero del depósito en forma de V. A la vez, el timón de profundidad no sólo afectaba al medidor de inclinación longitudinal, sino también aumentaba o disminuía la altura total e igualmente a la velocidad de vuelo, casi en paralelo con el mando de gases del motor.
Circuitos auxiliares para el simulador Y para finalizar con los dibujos relacionados, aquí hay dos circuitos auxiliares para el simulador de vuelo. El de la izquierda es un amplificador transistorizado de tres etapas que actúa como una radio simulada, sirviendo para comunicar desde el "avión" hasta una virtual torre de control, en donde debería haber una persona externa. La imagen derecha es un "sistema goniométrico de situación por radio" con que la persona externa al simulador establece la posición del avión en referencia a tres radiofaros virtuales. Para ello utiliza tres potenciómetros distintos cuyas tensiones de salida corresponderán al ángulo en que se encuentra el avión en relación a cada radiofaro. El "receptor goniométrico" situado en el avión puede seleccionar con un conmutador cada una de las tres entradas, y mediante otro potenciómetro que forma con los primeros un puente de Wheatstone, buscar el punto cero del indicador de aguja y así averiguar el "ángulo" de cada estación. De esta forma, utilizando un mapa en que figuran las estaciones, con el procedimiento de triangulación se podrán dibujar tres vectores que se cruzarán en un punto del mapa, que será precisamente la situación del avión.
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