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SENCILLO CONTADOR DIGITAL DE EVENTOS


A veces necesitamos contar cosas: pasos de algún ciclo repetitivo, activaciones de finales de carrera, piezas que caen en una bolsa, giros de un eje, etc. Para ello existen los llamados contadores, tanto mecánicos como electrónicos. En mi caso, dispongo de un frecuencímetro digital que convertí en contador, y que permite el conteo a velocidades de varios megahertzios. Sin embargo, en este caso quería construir una Tesla y para devanar la bobina de alta pensé utilizar el giro de un torno mecánico, ya que lamentablemente no dispongo de bobinadora automática, y las 900 espiras juntas que debía devanar sobre una forma de PVC de 6,3 cm de diámetro y medio metro de longitud, exigirían sin duda muchas horas de trabajo con absoluta concentración...




Sin embargo, para llevar a cabo el bobinado con el torno, debería antes solucionar un par de problemas; el primero es poder contar las vueltas que ha dado el tubo de PVC, para poder detener el giro al alcanzar las 900 espiras previstas, y el otro, disminuir la velocidad del torno Belflex a valores razonables, ya que de las seis posibilidades que ofrece su caja de engranajes, la más baja es de 120 R.P.M, y sigue siendo demasiado alta para poder guiar el hilo sin que se monte y que no cause incidencias que obliguen a repetir todo el trabajo.

El problema de las revoluciones quedará también como segundo en su solución, y por facilidad acometeré antes el realizar un contador electrónico, aprovechando para ello una simple calculadora básica que puede encontrarse por 2 ó 3 euros en cualquier tienda de electrónica o bazar de regalos.

La calculadora elegida ha sido una Elco, y la única precaución antes de pagarla ha sido comprobar la existencia de una característica que tienen casi todas estas maquinitas; que al pulsar la secuencia "1"  "+"  "=" y de nuevo "=", la cifra que aparezca en pantalla se incremente en 1 cada vez que volvamos a pulsar "=".

La calculadora Elco EBM-32G, utilizada para este montaje



Una vez en casa, la abro para localizar las pistas de circuito impreso que corresponden al contacto de la tecla "=" . En este paso debemos tener cuidado, ya que los contactos situados debajo de zona sensible son normalmente de grafito, que podemos romper con facilidad. Con esta calculadora, además, tuve que levantar el circuito impreso interno, ya que al ser de doble cara, desde la visible al quitar la tapa no era posible adivinar las pistas adecuadas.
Vista interna de la calculadora Elco, en que se distinguen las diferentes partes.
 Aquí deberemos localizar las pistas que van a los contactos de la tecla "="

 

El siguiente paso es colocar las dos bases de contacto para formar el zócalo donde enchufaremos el sensor de entrada de señal. Para ello se han elegido dos pequeños conectores "pins", iguales a los que equipaban antiguamente los zócalos de las lámparas noval, que irán alojados en sendas perforaciones de 2 mm, efectuadas en el borde de plástico lateral de la caja. Una vez insertados los conectores, soldaremos a ellos los  hilos provenientes de las pistas de la tecla "=". Seguidamente se inmovilizará el conjunto con una gota de pegamento de barra termofusible.

Detalle de los contactos del zócalo de entrada, en donde conectaremos el sensor



Una vez acabada la modificación, vemos como el conector queda colocado arriba a la derecha, y tanto su aspecto como la funcionalidad de la calculadora se mantiene sin modificaciones visibles.
En este punto irá conectado el sensor que le queramos incorporar, que por simplicidad puede ser del tipo magnético de proximidad, fácilmente localizable en tiendas de electrónica. En nuestro es en concreto un CK-33C, aunque puede servir cualquiera equipado con un contacto que se cierre al acercar un imán, así como también hubiera sido posible fabricarlo nosotros mismos con una cápsula "reed".

El zócalo añadido apenas se distingue en el lateral. El sensor magnético es un CK-33C, activado
 a distancias
de 1 cm. por el diminuto imán de neodimio que se aprecia en la foto de la izquierda

 


El sensor magnético de proximidad tiene un alcance variable según la potencia del imán que lo active. Para un imán de neodimio de sólo  4 mm. de diámetro, dicha distancia supera ligeramente el centímetro, más que suficiente para nuestras necesidades. En la siguiente imagen vemos a nuestro contador midiendo los giros del cabezal del torno Belflex.

Nuestro contador digital, contando los giros del cabezal del torno Belflex.
El imán está fijado por sí mismo al cabezal, y es apenas visible junto al sensor




La velocidad de conteo no es demasiado alta, puesto que estas calculadoras tienen un ciclo interno de lectura del teclado relativamente lento, además, el propio sensor de proximidad, al ser mecánico, también es de respuesta limitada, pero en conjunto, funciona perfectamente hasta cadencias de 3 giros por segundo, lo cual es seis veces más de lo que pensamos a utilizar para el bobinado de nuestra Tesla.



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