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REPARANDO UNA RADIO DE VÁLVULAS DE 1960


En la décadas de los 50 y 60 las radios de válvulas eran las dueñas del salón de nuestras casas. Normalmente solían estar colocadas sobre el mueble aparador, donde se guardaba la vajilla, o sobre una pequeña mesilla al lado de la luz de pie, justo en el ángulo que formaban las butacas con el sofá. Recuerdo que en mi casa teníamos una preciosa radio de este tipo, de la marca Ocean Radio, que salió junto a varios centenares de aparatos similares del taller de un gran profesional de Alayor, llamado Aurelio Olives.

El aparato en sí era un mueble de media altura, con la radio muy vistosa en el centro, que mostraba sus dos típicos mandos laterales, la botonera selectora de bandas, el cristal con las principales emisoras europeas, marcadas con nombres de ciudades tal lejanas como sugerentes, y sobre todo ello la rejilla elegantemente entelada del altavoz. Esta radio era además tocadiscos, al que se accedía abriendo la tapa superior, con un brazo curvado de color crema y una cápsula con selector manual para discos "normales", heredados de las viejas gramolas de cuerda, y los nuevos "microsurcos" de vinilo de mejor calidad sonora y menos espesor.

Esta radio fue también para mí un puerta al mundo, que exploraba cada noche a través de las músicas, voces y extrañas señales que podían escucharse en la Onda Corta. Lamentablemente, esta aparato se perdió hace treinta años en algún traslado de mis padres, cuando yo ya no vivía con ellos, pero siempre he deseado experimentar de nuevo la magia de esta "ventana" a las ondas, que los modernos aparatos digitales de mejores características son incapaces de proporcionar.

Hace un par de semanas compré una de estas venerables antiguallas a través de un foro de aficionados al tema. El aspecto era bueno, se aseguraba su funcionamiento y sólo costó 56 € con el transporte hasta mi isla incluido.

La radio que compré, un superheterodino de 5 válvulas de principios de los años 60



El receptor es del tipo superheterodino de cinco lámparas, y como prometían está bastante adecentado. La caja parece haber sido barnizada, el frontal pintado y la tela del altavoz cambiada. El chasis interno no está impecable como acostumbran a dejarlo los expertos restauradores, con aspecto de "recién salido de fábrica", pero no hay demasiada oxidación y todas las lámparas están enteras y permanecen en su sitio. Al desmontar el chasis, pude ver además que muchos componentes habían sido sustituidos, especialmente la mayoría de las resistencias, algunos condensadores, y lo más importante, el transformador de alimentación, que al parecer estaba quemado. Al bobinarlo de nuevo, el dueño anterior aprovechó además para cambiar el primario original de 125 Vca. de alimentación de red, por el actual adecuado a 220-230.


Vista trasera, una vez quitada la tapa, mostrando los principales elementos interiores



En realidad este aparato no tiene marca, es lo que llamamos un "kit", montado probablemente en algún pequeño taller de la geografía española, a igual que ocurría con el Ocean Radio, aprovechando componentes preconstruidos, como chasis, bobinas, transformadores e incluso cajas con todos sus accesorios, que fabricaban y vendían para este fin algunas empresas especializadas de la península como la renombrada Radio Pujals.


Tal como me aseguró el vendedor, el receptor funcionaba bien, o al menos se encendía correctamente y sintonizaba alguna emisora, pero ya en un primer vistazo noté que el dial corría al revés, las escalas de las tres gamas de ondas están reflejadas en metros, y cuando la aguja marcaba los valores más bajos, es decir, la frecuencia más alta, era precisamente cuando de veía las placas del condensador variable introducidas a tope, lo cual me indicaba que realmente estaba sintonizando la frecuencia más baja de cualquier banda que tuviera seleccionada mediante el conmutador. Este problema se produjo sin duda porque el algún momento debió haberse roto la cuerda del dial y quien encordeló de nuevo lo hizo de manera equivocada. Otro problema que noté fue la falta de sensibilidad, especialmente en Onda Media, y tanto en esta banda como en la Corta I, un mal contacto originado por el conmutador de teclas y que a veces impedía que se oyeran emisora alguna.

Procedí a extraer el chasis interno de la caja, lo cual es normalmente fácil en estos aparatos, ya que sólo suelen estar sujetos por cuatro tornillos en la parte inferior. Quedando como muestra la siguiente imagen.

El chasis interno una vez extraído de la caja. Observar el transformador, las  cinco lámparas y  la  gran
 polea del condensador variable. Aquí, el condensador electrolítico de filtro ha sido desmontado



Casi todos los receptores a lámparas de esta época, especialmente los que resultaban económicos, tenían una estructura similar. Y ya que podemos ver el chasis "sin ropa" aprovechemos no sólo para describir un poco el interior y sino también para explicar su funcionamiento:

Para empezar, en la imagen anterior, de derecha a izquierda, podemos distinguir las siguientes partes:


1) En primer lugar, el condensador variable de sintonía, formado por dos conjuntos de planchas de aluminio semicirculares sujetas que mediante un eje horizontal, que al girar por efecto de la gran polea, cambia la selección de emisoras.

2) Justo al lado del condensador variable está la válvula osciladora-mezcladora, en este caso una ECH81. Dicha válvula es especial y en realidad está formada internamente por dos válvulas distintas, un triodo, de tres elementos, que asociado al circuito denominado "oscilador local" genera una onda sostenida de alta frecuencia, y un héptodo o válvula de siete elementos, que toma la señal recibida por la antena y la "mezcla" con la procedente del oscilador local

3) La señal resultante es enviada un conjunto de filtros denominados "Transformadores de Frecuencia Intermedia", que tienen la forma de dos potes rectangulares de aluminio, situados a ambos lados de la válvula EBF80. Dichos "transformadores" que en mi receptor son de la marca Tesla (aunque nada tienen que ver con el famoso personaje), están sintonizados a una frecuencia fija de 455 Khz . Y podíamos preguntarnos ¿Entonces, como es posible recibir una banda muy amplia de frecuencias que comprende toda la Onda Media y dos tramos de Onda Corta, todas ellas de valor muy superior a 455 Khz, si las señales luego no podrán atravesar estos filtros?... Y la respuesta es que el principio "Heterodino" convertirá precisamente las frecuencias variables de entrada en una fija de salida.


  Osciladora-mezcladora ECH81


4)
En este punto, los que tengan conocimientos superficiales de electrónica se preguntarán el porqué no sintonizamos directamente las estaciones con el circuito variable de entrada, como por ejemplo hacíamos en un receptor "de galena", y recurrimos en cambio a esta complicación de la  "frecuencia intermedia". Pues bien, el motivo tiene que ver con la "selectividad" del circuito, es decir con la capacidad que tenga de dejar pasar la estación sintonizada y a la vez rechazar los ruidos e interferencias de otras estaciones cercanas. Esta característica se llama también "banda de paso" y por motivos que no vienen al caso, diremos que para escuchar de forma aceptable la voz y la música necesitaremos una banda de paso de 5-6 Khz, si es menor, se perderán los sonidos agudos, y si es mayor se nos colarán con facilidad las emisoras "vecinas" del dial, mezclándose de tal manera que impedirá un recepción cómoda.

El asunto es que la "banda de paso" de los filtros es "porcentual" y depende de la frecuencia a la que trabajan. Naturalmente también afectan otras características como el llamado Q, o factor de calidad, pero en general, a igual Q, un filtro resonante formado por una bobina y un condensador tendrá mucha más facilidad de discriminar frecuencias separadas 5 Khz si estamos funcionando a 500 Khz, que si lo hacemos a 5.000 Khz. Pero claro, si nosotros queremos sintonizar emisoras en la gama del segundo valor (que corresponde a la Onda Corta), con un filtro de esta frecuencia no vamos a poder conseguir la selectividad necesaria.

Este problema lo solucionó de forma genial el renombrado experto en comunicaciones americano Edwin Amstrong en fechas tan lejanas como 1917. Para ello dispuso de un oscilador interno (o local) sintonizado a una frecuencia superior a la que queremos recibir, con una diferencia que normalmente está comprendida entre 400 y 500 Khz (recordemos que en nuestro receptor este valor es de 455 Khz). El circuito está dispuesto de manera que el oscilador local es capaz de "seguir" el cambio de la frecuencia de recepción cuando nosotros la cambiemos con el mando de sintonía, manteniendo siempre la misma diferencia con la señal de entrada.

Bien, decíamos que Amstrong mezcló las dos señales, lo que dio como resultado dos señales distintas a las anteriores, ya que una de ellas era la suma de ambas y a otra su resta. No nos preguntemos ahora el porqué de este fenómeno, ya que la demostración matemática quedaría algo lejos de la intención de esta página. Sólo aceptemos que 5.000 Khz de una señal de antena mezclada con los 5.455 Khz del oscilador local, da de forma simultánea la "suma" de
10.455 Khz (5.455 + 5.000) y la "resta" de 455 Khz. ( 5.455 - 5.000).  

5) En el esquema de bloques que viene a continuación, podemos ver de forma más clara este proceso. Las dos señales "suma" y "resta" entran en el bloque de Frecuencia Intermedia (abreviado F.I.). La señal "suma" será entonces rechazada y la señal "resta", que coincide con la frecuencia del filtro, pasará a su través y será amplificada. Seguidamente pasará al bloque del "detector y amplificador de audio". La primera función la efectúa un diodo asociado a un condensador y convierte la onda alterna de alta frecuencia en una señal que reproduce la modulación en amplitud que aquella contiene, es decir, recupera la voz o la música original. Y la segunda amplificará la débil señal que se obtiene para enviarla al amplificador final. En mi receptor, la válvula responsable de la detección y preamplificación es la EBC41.

Esquema de bloques de un receptor superheterodino, que permite seguir más fácilmente el proceso



6) El último módulo representa el amplificador final de audio, que como ya hemos dicho, aumenta la débil señal del paso anterior hasta un valor capaz de atacar el altavoz con un volumen aceptable. La lámpara de potencia en este caso el la conocida EL84.

7) Si observamos las imágenes del chasis veremos que aún queda una lámpara por describir. Se trata de la rectificadora EZ81, que forma parte de la fuente de alimentación, y es la encargada de convertir los 250 volts en alterna que nos suministra el transformador de alimentación en una tensión continua de unos 300 volts, que una vez filtrada por un condensador electrolítico doble alimentará el resto del circuito.

Vista inferior del chasis, identificando las distintas partes



Por desgracia, no he podido encontrar el esquema de mi receptor, ya que al no saber ni fabricante, ni marca ni modelo es muy difícil de localizar, pero en el diagrama que viene a continuación reproduzco un circuito típico de un receptor superheterodino, sin duda muy semejante, que los más entendidos en electrónica sabrán interpretar.

Esquema típico de un receptor superheterodino de la misma época, semejante al que he comprado



Bien, tras este intermedio descriptivo, volvamos a la intención inicial de corregir los problemas que presentaba mi radio a lámparas. El primer paso era el dial, cuya solución no es otra que desmontar el hilo y colocarlo de la forma correcta. Aproveché además para cambiar el muelle tensor que estaba muy oxidado y a punto de romperse.

Cambiando el muelle tensor y el encordado del dial, que sintonizaba las estaciones
 al revés de las marcas de longitud de onda serigrafiadas en las escalas



El segundo problema, el de la poca sensibilidad en Onda Media y el mal contacto intermitente en la Onda Corta, es es más peliagudo. Puesto que ya imagino contactos oxidados o defectuosos en los conmutadores de bandas, los cuales a veces son difíciles de desmontar. En este caso, observo que desde la parte baja del chasis sólo son visibles las bobinas montadas sobre la placa de soporte, pero tanto los cursores deslizantes como los contactos fijos permanecen ocultos por el cuerpo del selector.

El selector de bandas desmontado, mostrando el mecanismo del teclado
 y las seis bobinas correspondientes, dos a dos, a OM, OC-I y OC-II


Por suerte y al contrario de lo que me temía, no he tenido demasiados problemas para extraer el selector. Primeramente observe las conexiones al resto del circuito, que en muchos casos están tan enmarañadas que es necesario desmontar medio aparato para conseguirlo. En este receptor en cambio sólo tiene seis conexiones que identifico sin problemas:

1) Entrada antena
2) Salida a reja héptodo de ECH81
3) Conexión al condensador variable de antena
4) Masa al chasis
5) Salida a reja del triodo oscilador local de ECH81
6) Conexión al condensador variable de oscilador local

Al extraer el selector y remover los cursores deslizantes observo que las delgas de los conmutadores están muy oxidadas, con la típica capa de color negro que se forma sobre las aleaciones de plata en que están bañados los contactos. Veo además que algunas delgas están un poco abiertas y una de ellas, correspondiente a la Onda Media, está rota. En las conexiones entre las bobinas, los extremos de los contactos y algunos pequeños condensadores cerámicos, hay un puente de cable colocado en un lugar extraño, como rompiendo la simetría de la disposición general. Deduzco que ha sido a causa de una reparación hecha con poca fortuna intentado suplir con un puente externo la función de la delga rota.

Vista de los cuatro cursores deslizantes de los conmutadores de ondas (el primero de la izquierda es en realidad el interruptor de red),
  y una vez removidos estos, también se ven los contactos individuales y los "trimers" de ajuste


 

Por suerte, hay dos delgas libres en el conmutador-interruptor de red, ya que esta radio se enciende al pulsar la Onda Media o una de las dos Cortas, y se apaga apretando la primera tecla de la izquierda, que libera todas las demás. Con cuidado extraigo dichas delgas, guardo uno de ellas para futuros usos y utilizo la otra para sustituir la que se ha roto.
Aprovecho para limpiar el resto de los contactos y ajusto la distancia entre ellos. También limpio los pequeños condensadores de ajuste del tipo "trimer", secando las micas de restos de polvo y aceite limpiador.

Después de montar de nuevo el chasis de la radio en su la caja, me doy cuenta que me he olvidado comprobar la capacidad del condensador doble de filtro. Desueldo sus conexiones y la resistencia bobinada de 1 KOhms que une las dos ramas y mediante el procedimiento balístico comparo su valor con varios condensadores modernos de 50 microfaradios, viendo que pese a los lustros de trabajo su capacidad se mantiene perfecta, diría incluso que es mayor que la nominal de los condensadores modernos.

Desoldando las conexiones del condensador de filtro, para comprobar su capacidad


La última operación será realizar un ajuste de todas las bobinas, primeramente las tres del oscilador local, tanto de Onda Media, como las dos Cortas, para que la frecuencia de recepción (o más bien en este caso las "longitudes de onda") coincidan más o menos con las indicaciones serigrafiadas en las escalas del cristal. Para ello utilizo mi viejo generador de radiofrecuencia Promax, que sigue funcionando como el primer día.

Después sintonizo aproximadamente a 3/4 de la escala, a partir de la frecuencia más baja ("longitud de onda" mayor), y ajusto mediante los "trimers" la sintonía de las tres bobinas de antena. Aunque, naturalmente, con este tipo de circuito es muy difícil conseguir una perfecta concordancia en toda la banda. Los transformadores de frecuencia intermedia, en cambio, parecen estar bien alineados, así que no los tocaré
.

Ajuste de las bobinas de antena y de oscilador local utilizando un generador de radiofrecuencia


Una nueva comprobación con una antena exterior me certifica que la sensibilidad del receptor ha aumentado de manera espectacular. Ahora coge cincuenta emisoras donde antes sólo captaba cuatro. Así que solo queda conectarle una corta antena de metro y medio que disimularé detrás de unos libros y colocarlo en el mueble-estantería del comedor de casa, en donde lucirá como seguramente ya lo hizo en otro sitio y con otra gente cincuenta años atrás.

La radio una vez reparada, inundando con su particular y sugerente sonido el comedor de mi casa





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