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Construcción de una bobina “mariposa” de doble ajuste
En la mayoría de los receptores regenerativos, llamados también “a reacción”, la bobina adopta la configuración de tres bobinados independientes pero devanados sobre la misma forma. Uno de ellos es el de acoplo de antena, el segundo es el de sintonía y el tercero, es de realimentación (o de reacción). Diagrama de receptor regenerativo de una válvula con el detalle de la triple bobina
La bobina de antena, que en el diagrama podemos observar en la parte inferior-izquierda, es la encargada de inducir las señales de radiofrecuencia procedentes de la antena en el circuito de entrada, y para una óptima sensibilidad del receptor es necesario que no sólo se adapte a la impedancia de la antena, aprovechando al máximo la débil energía que ésta proporciona, sino también que el grado de acoplamiento con los demás bobinados y especialmente con el de sintonía, sea el adecuado. La bobina de sintonía, vista en la parte central-izquierda, forma parte del circuito del mismo nombre, llamado también el electrónica “circuito tanque”, formado por la propia bobina y el condensador variable con el que podemos sintonizar las emisoras a una frecuencia que sigue la fórmula: Estando la frecuencia en Hertzios, la inductancia de la bobina en Henrios y la capacidad del condensador en Faradios. Y la tercera bobina, llamada de realimentación o de reacción, situada en la parte superior-izquierda de la imagen, es la que devuelve al circuito de entrada de una pequeña parte de la señal de salida de la placa y permite la “casi oscilación” en que se basa el principio de funcionamiento de los receptores regenerativos. En este punto de ajuste, los semiperíodos positivos de la señal de antena permiten la oscilación y los negativos la apagan, provocando en un solo paso no sólo una alta ganancia en detección, sino también multiplicar el “Q” (Factor de Calidad) de la bobina que permite una elevada selectividad y por tanto capaz de separar estaciones que se encuentren muy próximas. De hecho, las tres bobinas mantienen una cierta relación de interdependencia, ya que la de antena afecta a la frecuencia de la de sintonía, así como a su grado de selectividad. La de antena, a su vez, recibe parte de la oscilación, emitiéndola a través de la antena, lo cual puede causar interferencias en otros receptores próximos. La bobina de reacción modifica también a la selectividad de la de sintonía y su ajuste es bastante crítico ya que si está muy alejada el volumen de recepción es muy bajo, y si se acerca demasiado, el circuito entra en oscilación permanente, produciendo silbidos que distorsionan las palabras y más interferencias que salen al exterior. Bobinas variables de receptores regenerativos: de ajuste por variación de distancia, por cambio de eje y combinada tipo “mariposa”
En muchos receptores regenerativos, especialmente sin han de cubrir una banda de frecuencias estrecha, las bobinas son fijas y los ajustes se efectúan con condensadores variables y mediante la tensión de la reja pantalla si la válvula es un pentodo, pero en los circuitos experimentales o con gran diferencia entre la frecuencia mínima y máxima que pueden sintonizar, a veces es interesante disponer de un ajuste mecánico adicional de la propia bobina, mediante dispositivos que acerquen a alejen entre sí los bobinados, manteniendo la distancia física pero cambiando los ejes de inclinación de las bobinas o una combinación de ambas en un montaje que denomino “de mariposa”. Se trata en cualquier caso de variar el número de lineas de fuerza magnética que comparten, con lo que se modifica el acoplo. Nuestra bobina pertenece al tercer tipo, en que la bobina central de sintonía está fija y las dos laterales (la de antena y la de reacción) pueden abrirse hacia ambos lados variando tanto la distancia como la inclinación. Debo dejar claro que esta bobina no tiene finalidad estética tipo “años 20” y por tanto no he intentado construirla con materiales clásicos como la baquelita, la madera noble o el hilo de Litz. Es mucho más sencilla y está hecha de hilo esmaltado normal de 0,2 mm. y formas recortadas en cartón de 1 mm. Para empezar devanaremos las tres bobinas sobre una forma de cartón de 4,5 cm. de diámetro. La bobina de sintonía tendrá 50 espiras juntas y una longitud de 8 mm. y las de antena y reacción, que en este caso son iguales, 20 espiras juntas y 3,5 mm. A su vez, las espiras estarán fijadas mediante el método rápido del pegamento Imedio. Bobina de sintonía, de 50 espiras y forma del soporte dibujada sobre un cartón de 1 mm. de grosor
Dos bobinas ya montadas en su brazo de soporte de cartón. La tercera aún está por pegar
Una vez confeccionadas las tres bobinas y sus brazos de soporte (4,5 cm de ancho por 9 de alto), pasaremos a construir la base de madera, la cual ha de sujetar en vertical y de forma fija la bobina central, y en sendos ejes abatibles hacia los lados la de antena y la de reacción. Partes de la base de madera, con los dos ejes que permiten la inclinación de las bobinas laterales
Los dos ejes montados, aun falta el soporte central fijo de sujeción de la bobina de sintonía
Las tres bobinas montadas provisionalmente en sus soportes
Con la bobina acabada pero a falta de barnizar, acoplo dos mandos a los ejes y compruebo que el ajuste es suave. En la parte trasera del soporte he dispuesto de una regleta de seis conectores, dos por cada elemento, conectados a las bobinas mediante cables de cobre flexibles. Bobina acabada con la regleta de conexión posterior y los mandos instalados
Una vez efectuadas las pertinentes comprobaciones de continuidad, conecto la bobina al Receptor Regenerativo Nº 1, pudiendo comprobar que mientras antes, con una bobina fija con multitomas apenas conseguía una buena sensibilidad en un margen estrecho de frecuencias, ahora puedo explorar toda la Onda Media y encontrar en cada punto la conbinación más adecuada. La bobina "mariposa" de doble ajuste, instalada y funcionando en mi Receptor Regenerativo Nº 1
Observo por ejemplo, que en la parte baja de la Onda Media la bobina de antena debe estar bastante vertical, casi “cerrada” sobre la central, abriéndose a medida que subimos la frecuencia. La posición de la bobina de reacción también cambia según el punto de sintonía, aunque parece hacerlo en sentido contrario a la anterior. El ajuste mecánico tiene tanto margen que permite utilizar una gran cantidad de válvulas de distinta ganancia en el paso de detección, ya que las las diferencias pueden compensarse perfectamente variando la posición. En resumen: para los pasos de entrada de un regenerativo equipados con triodos representa un buen sistema de ajuste, y en los que llevan pentodos, permiten encontrar la mejor combinación entre la ganancia de reacción variando la bobina, y la tensión de la reja pantalla, lo que posibilita trabajar con un gran abanico de tensiones de alimentación manteniendo la distorsión lo más baja posible. Ir a página principal
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