No es más quién más alto llega, sino aquel que influenciado por la belleza que le envuelve, más intensamente siente.Maurice Herzog

Actividades de Montaña

Dennise y su visión de la Montaña

publicado a la‎(s)‎ 22/02/2011 11:39 por Club Andinismo Politécnico

Experiencias y Vivencias de una Mujer Montañista en la Actualidad


El hecho de ser mujer, nunca fue un limitante para entrar en el misterioso mundo de las montañas andinas. El andinismo es un deporte que no excluye por sexo, edad, religión ni inclinación política, al contrario, es y ha sido capaz de reunir personas con poca y mucha experiencia y de variadas ideologías, las mismas que conjugadas en situaciones adversas e inusuales han convertido cada salida en una experiencia indescriptible y peculiar. Es sencillo y claro decir que el pilar fundamental del CAP ha sido el respeto mutuo que se mantiene, y además, que está conformado por verdaderos amigos que se han enfocado en ayudar a los novatos a superar limitaciones mentales y muchas veces físicas que se presentan en un inicio. Sin embargo, es importante seguir una secuencia lógica cuando se quieren lograr metas altas, considerando los peligros que la madre Naturaleza presenta, es decir, es fundamental tomar Cursos de Roca, Páramo, Nieve, para que de esta manera adquiramos herramientas básicas, que muchas veces son ignoradas. Aquellas nociones que nos ayuden a superar circunstancias desfavorables que podrían causar daños ligeros o inclusive la muerte.

Ser andinista es ser una persona responsable, cautelosa, ambiciosa, soñadora, constante y sobre todo humilde; porque un montañero verdadero es aquel que a medida que ha pasado el tiempo ha sido capaz de comprender que una montaña es mucho más que una elevación geográfica, que los accidentes nos acechan cada vez que vamos gustosos de coronar una cumbre, que no importa el equipo que portemos, las experiencias vividas y buena condición física que tengamos a la hora de una desgracia natural. He aprendido, que hay montañas de todo tipo, es decir, con distintos niveles de dificultad. Pero por ningún motivo podemos compararlas porque todas tienen su secreto e historia; además de que no la más alta es la más difícil y peligrosa y que una más pequeña es sencilla y no presenta peligros. Al contrario, existen muchos incidentes que demuestran que los peligros están en todas partes, inclusive, hay más problemas en montañas de menos altitud.


Me enorgullece decir que mi primera y única escuela de andinismo ha sido el CAP, Club que me abrió las puertas amablemente en septiembre del 2009 y me ha dado la mano continuamente hasta la actual fecha para lograr objetivos que al principio parecían imposibles o muy lejanos. Sin embargo, debo decir que el aliento para la preparación física fue de vital importancia y que parte del desarrollo grupal ha sido el personal. Por experiencia me atrevo a decir que los límites no existen, y si creemos que los hay es porque no hemos intentado ir más allá de ellos. Es importante ser atrevido en el sentido de que hay que intentar nuevas cosas siempre y cuando se tenga la suficiente preparación. Hay que disfrutar y gozar de cada paso sin olvidar que un paso mal dado nos puede hacer cruzar el túnel de la vida. Me siento tan gustosa de pertenecer a un grupo de montañeros comprometidos, en el que se ha visto crecer el número de mujeres dispuestas a dar lo mejor de sí para descubrir los grandiosos Andes. No puedo negar que figuras antiguas y destacadas me han ayudado a entender que todos los seres humanos somos capaces de conseguir y alcanzar sueños de igual calibre siempre y cuando exista el compromiso de luchar por ellos. Soy quien soy por mi preparación y porque no hay discriminación.



Por : Dennise Johanna Sosa Carrero

Año 2011 / 20 años

El Cotopaxi del Diego

publicado a la‎(s)‎ 08/12/2010 08:52 por Club Andinismo Politécnico   [ actualizado el 08/12/2010 09:03 ]

Antes de empezar este relato de mi ascensión a la cumbre del Coto, quisiera remontarme un poco atrás en el tiempo para poder explicar lo importante y especial que fue para mí esta experiencia.

En un principio solo había hidrogeno gravedad y electromagnetismo, luego de una explosión, varios choques estelares y coincidencias cósmicas, apareció la vida; una ameba primigenia evoluciono hasta convertirse en infinidad de formas vivientes, la misma que se adaptaba según las necesidades, aparecía, se eliminaba y se generaba.

Una de estas formas de vida era el ser humano que viéndose solo en la creación creo a dios, la Ciencia, las artes y diversas formas de joderse, investigar y divertirse respectivamente. Pasaron los días y uno de los pertenecientes a esta especie, creyendo que podía haber una ambivalencia entre el dios previamente creado y la Ciencia, creo la Escuela Politécnica Nacional.

Luego de algunos minutos, un grupo de esta institución, entre el aburrimiento de la Poli y la desesperación de descubrir la llacta donde fueron a aparecer funda El CLUB DE ANDINISMO POLITECNCO.

Segundos después de encontrar a una compañera, de igual especie y género opuesto, ingrese junto con ella al mentado Club con el objetivo de estar en lo más alto del Cotopaxi. Esta idea surgió un día que viajábamos al sur y la colosal montaña se nos insinuó con su belleza y tamaño.

Al entrar al Club, nos topamos con mucha gente extraña, por decirlo de alguna forma. Siempre me he jactado de los amigos y la gente que me rodea, por ser especiales, diferentes, únicos; esta no sería la excepción.

La primera impresión que tuve del club fue la de un conjunto de grandes egos, que lejos de querer sobresalir individualmente buscan que todo el grupo lo haga, y a diferencia de lo que se pueda pensar confabulan perfectamente con fines comunes. Para que vean que si se puede.

Las primeras salidas fueron terribles, mientras yo luchaba por respirar los panas con los que íbamos subían corriendo, mis únicos pensamientos eran de intriga: que hacía en este frío, con tanto cansancio pudiendo estar en casa jugando play o viendo una película???…, la misma montaña me lo explicaría mas adelante.

Luego de un accidente al regresar del monte, parecía que todo iba a quedar solo en las ganas, pero ya era tarde, el vicio de la montaña ya estaba dentro de nuestras vidas, las recomendaciones de dedicarme al básquet, mis papas, o al póker, mis amigos, no fueron escuchadas, apenas acabé la rehabilitación estuve nuevamente en el monte.

Luego de otra operación, y sus consecuencias colaterales, regrese otra vez y en la primera salida de este segundo regreso conseguí la cumbre del Iliniza Norte, la que represento mucho para mí, era mi posibilidad, mi factibilidad de continuar; la celebré entre lagrimas y abrazos con mi compañera y mis panas del Club.

De ahí en adelante me dedique más de lleno a la montaña entrene con los panas y salimos al monte todas las semanas, y es aquí cuando se van forjando lasos de amistad y confianza terriblemente grandes.

Ya en la base del Cotopaxi, luego de 4 intentos previos echados a perder en gran parte por mi nerviosismo, todo pintaba a que esta vez tampoco sería posible, había nevado mucho toda la semana y los cuidadores del refugio confirmaban que los últimos días no había subido nadie.

Como en todas las salidas nos divertimos bastante antes de salir, entre la cocinada, bromas y demás preparaciones, lo que no me dio tiempo a pensar mucho en las condiciones exteriores y no hacerme nuevamente un auto-complot a este intento.

Salimos a la media noche 4 cordadas del Club unos extranjeros y gente de otro club, quizá por el entrenamiento o por la paciencia de mis compañeros de cordada, me sentí cómodo con el ritmo de subida y disfrute como nunca la caminata, aunque el cansancio se estaba haciendo sentir cada vez más.

Un poco antes de la cumbre, tuvimos que escalar una canaleta y acolitar a unos panas del Club. Al acabar la canaleta mis amigos de cordada me permitieron ir abriendo para que llegue primero a la cumbre, cosa que les agradezco infinitamente ya que ellos ya la habían echo antes.

En esos 30 minutos que faltaban recupere todas las fuerzas al saber cuan cerca estaba el objetivo. En este lapso de tiempo es cuando se me ocurrieron gran parte de las cosas que estoy escribiendo y mucho más. Me daban vueltas en la cabeza canciones de Charly García, Van Halen, y Calamaro, empezaba a cantar Paloma y no podía recordar la misma canción que antes la había cantado miles de veces, eran sensaciones grandiosas. Sentí como todos los amigos del club me acompañaban a la cumbre, todos ellos los que a pesar de saber mis limitaciones siempre me invitaron a salir y confiaban en que podía llegar junto a ellos, aunque en algunas ocasiones no lo hayamos logrado por mi cansancio; uno de estos panas ya estaba bajando de la cumbre y en el camino nos dimos un gran abrazo que represento toda esta alegría contenida durante estos años, GRACIAS PANA, MILLON GRACIAS.

Luego de casi 4 años en el club, 2 operaciones, casi un semestre de rehabilitación, meses de entrenamiento, y muchos amigos entrañables, estaba a pocos pasos de la cumbre. Me acorde de mi compañera, y sabía que ella debía estar conmigo, pero por algunas circunstancias no pudo hacerlo. Los últimos pasos y llegamos, me di cuenta que desde antes las lágrimas ya habían brotado por la alegría de haberlo conseguido, unos pocos minutos para meditar lo que había conseguido y continuaron los abrazos con mis amigos de cordada, hubo mucha emoción y no era para menos, la mañana estaba totalmente despajada, se tenía una vista de 360º de todas las cumbres que antes realice para poder llegar a esta, fue importante poder verlas ahora desde arriba, sin ningún orgullo mal sano, sino con el agradecimiento y humildad de que ahora estaba más arriba y las podía ver a todas juntas; pero también se veían otras montañas, cuyas cumbres en algún momento quisiera poder visitar. Fue el espacio para las fotos, una bielita, poder contemplar tanta belleza y disfrutar del esfuerzo realizado, luego de unos 20 minutos emprendimos el descenso

Mientras bajamos, recordé que esta fue la razón para estar en el Club, la razón por la que me aleje de otros amigos para entrenar y salir casi todos los fines de semana a la montaña, pero lejos de sentir el vacío típico del objetivo cumplido, me siento con la necesidad de salir más, de buscar nuevos objetivos, nuevas metas, pero al igual que esta, disfrutar cada paso, cada salida, cada cumbre y cada intento, gozando los pasos dados al igual que las caídas. Me di cuenta que el Coto se transformó de un objetivo en un paso importante, que todo el tiempo estuvo presente en mis salidas, pero nunca me torturo la idea de llegar a su cumbre, por el contrario, este largo camino estuvo lleno de alegrías y grandes experiencias que me permitieron disfrutar de esta manera sus 5897msnm.

No quise mencionar nombres en este relato por temor a olvidarme de citar a alguien en esta especie de agradecimiento, por eso la generalización; pero las personas que de alguna forma me han acolitado y se ven reflejadas en estas líneas sepan que les agradezco infinitamente. Gracias al CAP, gracias Cushunguita, gracias a los PANAS.

Para muchas personas fue fácil subir al Cotopaxi, yo me tome mi tiempo pero lo disfruté infinitamente, además fue importante por todos los sentimientos y experiencias que conllevaron conseguir este objetivo.



Diego


Eco Expedición

publicado a la‎(s)‎ 01/12/2010 08:51 por Club Andinismo Politécnico   [ actualizado el 01/12/2010 09:48 ]

Proyecto Ecoexpedición


Esta iniciativa fue creada con la finalidad de reunir a los integrantes del Club de Andinismo Politécnico, (CAP) para ascender a las 40 cumbres que sobrepasen los 4.000 msnm, y realizar un limpieza de la basura generada por los turistas;, en estas montañas; con lo cual se aportara al bienestar de la naturaleza., se recorrerlos lugares más fabulosos de la sierra ecuatoriana en compañía de un grupo de personas que sienten el mismo deseo de llibertad y además hacer un seguimiento del entrenamiento tanto de los coordinadores como de los acompañantes, llevando todo el equipo indispensable para este tipo de actividad de media y alta montaña.



Este proyecto nace en el año 2009 por iniciativa de Pedro Gutiérrez, socio activo del CAP, y  se lo ejecuta en el mes de Marzo de 2010 sin limite de tiempo para su finalización.  La aspiración del grupo es concluir en el año 2011. El recorrido se lo realizará de Norte a Sur hasta completar las 40 cumbres.

A continuación la lista de las cumbres realizadas hasta el momento:


Volcán Chiles

Cerro negro de Mayesquer

Volcán Imbabura

Cerro Fuya Fuya

Cerro conangal

Cerro negro (yana urko)

Cerro Cusin

Volcán Cotacachi

Volcán Cayambe

Cerro Puntas

Integral de los Pichinchas

Volcán Corazón

Volcán Ilinizas



Con este reporte invitamos a todas las personas acompañarnos a recorrer y valorar lo que tenemos. Muy agradecidos por el apoyo incondicional de nuestros compañeros de aventura en todas las cumbres me despido.


Atentamente,


Grupo de Ecoexpedición

Pedro Gutiérrez

Jorge Tumailla

Liliana Poveda

Daniel Mafla


Dos Francesas en el Cotopaxi

publicado a la‎(s)‎ 27/02/2010 08:25 por Club Andinismo Politécnico   [ actualizado el 27/02/2010 08:51 ]

Érase una vez

  • Lugar: Cotopaxi!

  • Protagonistas: Dani, Fabian, Monica, Maria, Luchito, George, Nelson, Charlotte, Jeanne, y 9...no…18 mochilas bien cargadas

  • Fecha: octubre de 2008

Después de una comida ligera en Machachi (yahuarlocro, tortillas de papa, fritada, dos jarras de chicha!) nos fuimos en la camioneta de un amigo del Fabian hasta el parqueadero y después caminamos hasta el campamiento (“cerca” del parqueadero).

Al ingresar en el parque del Cotopaxi Charlotte y Jeanne se transformaron en Carlota y Juanita con la ayuda de gafas, bufandas…

Fabian y el campamento: ¿porque dormir en una cama del refugio cuando se puede (no) dormir en el frió y la pendiente en una carpa?



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