TEXTO ORIGINAL SIN EDICIÓN NI MODIFICACIONES Érase una vez…
Después de una comida ligera en Machachi (yahuarlocro, tortillas de papa, fritada, dos jarras de chicha!) nos fuimos en la camioneta de un amigo del Fabian hasta el parqueadero y después caminamos hasta el campamiento (“cerca” del parqueadero). Al ingresar en el parque del Cotopaxi Charlotte y Jeanne se transformaron en Carlota y Juanita con la ayuda de gafas, bufandas…
Fabian y el campamento: ¿porque dormir en una cama del refugio cuando se puede (no) dormir en el frió y la pendiente en una carpa? Tomando agüita de coca para darnos fuerzas!
Nos fuimos a dormir temprano el sábado, y el domingo salimos a la una del campamento. Empezamos a subir. Desgraciadamente el George tuvo problemas con sus crampones y regresaron con el Nelson.
Hubo buen clima y una vista hermosa con los Ilinizas y la sombra del Cotopaxi al amanecer. A pesar de eso, fue difícil para nosotras, y subimos la ultima pared con las rodillas, el piolet entre los dientes;) Muchísimas gracias al Luchito por su buen humor y su motivación: “faltan solo 10 minutos chicas”, “es la ultima pared”…! En la subida
En la cumbre había sol, se podía ver súper bien el cráter, el Chimborazo, el Sangay con humo a lo lejos y la Pilsener también, muy rica. Tengo solo fotos de nuestra cordada, los otros ya habían bajado.
Felices!
Y también… Érase una vez, por una noche de lluvia en el camino que baja del Iliniza Norte, una camioneta con una sola luz, llena de locos mojados riendo…
Érase una vez, el café montaña con gente esperando hamburguesas, y otros bailando (aprendiendo a bailar para nosotras^): bar VIP!
Érase una vez, un día de sol hermoso en el Puntas … y muchos otros!
Lo pasamos muy bien con todos, merci, muchísimas gracias por esos momentos chéveres! Solo tenemos una pequeña pregunta: que pasa con la nueva bodega?;)
Carlota y Juanita, las francesas. |






