Michel Chossudovsky Global Research | 05-01-2009 Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens Los bombardeos aéreos y la actual invasión de Gaza [ver archivos adjuntos] por fuerzas terrestres de Israel deben ser analizados en un contexto histórico. La operación “Plomo fundido” es una empresa cuidadosamente planificada, que forma parte de una agenda militar y de inteligencia más amplia formulada por primera vez en 2001:
Israel rompió la tregua el día de las elecciones presidenciales de EE.UU., 4 de noviembre:
El
8 de diciembre, el Secretario Adjunto de Estado de EE.UU., John
Negroponte, estuvo en Tel Aviv para discutir con sus contactos
israelíes, incluido Meir Dagan, director del Mossad La “Operación plomo fundido” comenzó dos días después de Navidad. Fue combinada con una campaña internacional de Relaciones Públicas cuidadosamente preparada bajo los auspicios del Ministerio de Exteriores de Israel. Los objetivos militares de Hamas no son la finalidad principal. La “Operación plomo fundido” tiene el propósito, totalmente deliberado, de provocar víctimas civiles. Lo que encaramos es un “desastre humanitario planificado” en Gaza. El objetivo a plazo más largo de este plan, tal como ha sido formulado por los responsables políticos israelíes es la expulsión de los palestinos de las tierras palestinas: “Aterrorizar
a la población civil, asegurando la máxima destrucción de propiedades y
recursos culturales… La vida diaria de los palestinos debe llegar a ser
insoportable: Hay que encerrarlos en ciudades y pueblos, impedir que
ejerzan una vida económica normal, separarlos de sitios de trabajo,
escuelas y hospitales. Esto alentará la emigración y debilitará la
resistencia a futuras expulsiones.”
Se ha llegado a un punto decisivo. La “Operación plomo fundido” forma parte de la operación más amplia militar y de inteligencia iniciada al comienzo del gobierno de Ariel Sharon en 2001. Bajo la “Operación venganza justificada” de Sharon los aviones de guerra F-16 fueron utilizados inicialmente para bombardear ciudades palestinas. La
“Operación venganza justificada” fue presentada en julio de 2001 al
gobierno israelí de Ariel Sharon por el jefe de estado mayor del
ejército israelí Shaul Mofaz, con el título “La
Según
Jane's 'Foreign Report' (12 de julio de 2001) el ejército israelí bajo
Sharon había actualizado sus planes para un “ataque generalizado para
aplastar la autoridad palestina, “Justificación del derramamiento de sangre”
La “justificación del derramamiento de
sangre” era un componente esencial de la agenda militar y de
inteligencia. La matanza de civiles palestinos se justificaba por
“motivos humanitarios.” Las operaciones militares israelíes fueron
cronometradas cuidadosamente para que coincidieran con ataques
suicidas:
El Plan Dagan
También se refirieron a la “Operación
venganza justificada” como “Plan Dagan”, nombrado por el general en
retiro Meir Dagan, quien dirige actualmente el Mossad, la agencia de
inteligencia de Israel. El general de la reserva Meir Dagan fue
asesor nacional de seguridad de Sharon durante la campaña electoral de
2000. El plan fue aparentemente preparado antes de la elección de
Sharon como primer ministro en febrero de 2001. “Según Alex Fishman en
Yediot Aharonot, el Plan Dagan, consistía en la destrucción de la
Autoridad Palestina y que se ‘sacara el juego’ a Yasir Arafat.” (Ellis
Shulman, "Operation Justified Vengeance": a Secret Plan to Destroy the
Palestinian Authority, marzo de 2001):
El
“Plan Dagan” preveía la así llamada “cantonización” de los territorios
palestinos que separaría totalmente Cisjordania de Gaza, con
“gobiernos” separados en cada uno de los territorios. Según este guión,
previsto ya en 2001, Israel:
El Plan Dagan estableció continuidad en la agenda militar y de inteligencia. Después de las elecciones de 2000, Meir Dagan obtuvo un papel crucial. “Se convirtió en el ‘intermediario’ de Sharon en temas de seguridad con los enviados especiales del presidente Bush, Zinni y Mitchell.” Subsiguientemente fue nombrado Director del Mossad por el primer ministro Ariel Sharon en agosto de 2002. En el período post-Sharon, siguió siendo jefe del Mossad. Fue reconfirmado en su posición como Director de Inteligencia Israelí por el primer ministro Ehud Olmert en junio de 2008. Dagan, Sharon, Halevy 1. El asesinato en noviembre de 2004 de Yasir Arafat.
Este asesinato había sido planificado desde 1996 bajo la “Operación
campos de espinas.” Según un documento de octubre de 2000 “preparado
por los servicios de seguridad, a pedido del primer ministro de
entonces, Ehud Barak, señaló que ‘Arafat, la persona, es una severa
amenaza para la seguridad del Estado [de Israel] y el daño que
resultará de su desaparición será menor que el daño causado por su
existencia.’” (Tanya Reinhart, Evil Unleashed, Israel's move to destroy
the Palestinian Authority is a calculated plan, long in the making,
Global Research, diciembre de 2001. Detalles del documento fueron
publicados en Ma'ariv, 6 de julio de 2001.). El asesinato de Arafat fue ordenado en 2003
por el gabinete israelí. Fue aprobado por EE.UU. que vetó una
Resolución de Seguridad de Naciones Unidas condenando la decisión del
gabinete israelí en 2003. Como reacción a crecientes ataques
palestinos, en agosto de 203, el ministro israelí de defensa, Shaul
Mofaz, declaró la “guerra en todos los frentes” contra los militantes
que juró estaban “marcados para la muerte.”
El
asesinato de Arafat formaba parte del Plan Dagan de 2001. Es muy
probable que haya sido realizado por los servicios de inteligencia
israelíes. Tenía el propósito de destruir la Autoridad Palestina,
fomentar divisiones dentro de Fatah así como entre Fatah y Hamas.
Madmud Abbas fue instalado como líder de Fatah, con la aprobación de
Israel. 2. La remoción, por orden del primer ministro Ariel Sharon en 2005, de todos los asentamientos judíos en Gaza. Una población judía de más de 7.000 fue cambiada de sitio.
El
tema de los asentamientos en Gaza fue presentado como parte del “mapa
de ruta para la paz” de Washington. Celebrado por los palestinos como
una “victoria”, esa medida no iba dirigida contra los colonos judíos.
Todo lo contrario: Formaba parte de la operación clandestina general,
que consistía en convertir Gaza en un campo de concentración. Mientras
los colonos judíos vivieran dentro de Gaza, no se podía lograr el
objetivo de mantener un gran territorio como prisión bloqueada. La
implementación de la “Operación plomo fundido” exigía que “no haya
judíos en Gaza.” 3. La construcción del infame Muro del Apartheid fue decidida a comienzos del gobierno de Sharon. 4. La próxima fase fue la victoria electoral de Hamas
en enero de 2006. Sin Arafat, los arquitectos de la inteligencia
militar israelíes sabían que Fatah bajo Mahmud Abbas perdería las
elecciones. Formaba parte del guión, que había sido previsto y
analizado mucho antes. Ataque por tierra
El 3 de enero, tanques e infantería israelíes penetraron en Gaza en una ofensiva terrestre total:
Fuentes
israelíes han señalado que será una operación militar prolongada. “No
será fácil y no será breve,” y dijo el ministro de defensa Ehud Barak
en una alocución por televisión.
La cuestión más amplia es si Israel, en consulta con Washington, quiere provocar una guerra más amplia. Una expulsión podría ocurrir en alguna etapa
posterior de la invasión por tierra, si los israelíes abrieran las
fronteras de Gaza para permitir un éxodo de la población. Ariel Sharon
se refirió a la expulsión como “una solución al estilo de 1948”. Para
Sharon “sólo es necesario encontrar otro Estado para los palestinos.
‘Jordania es Palestina’ – fue la frase acuñada por Sharon.” (Tanya
Reinhart, op. Cit.) |





