Adrián Bermúdez Ruiz - Departamento de Comunicación Con esta palabra resumió Joserra el encuentro. El partido visto sobre Villafranqueza no da lugar a dudas: hace falta pegada. El Ribarroja, hasta ayer colista en justicia, visto lo visto sobre el terreno de juego, se llevó el partido de una manera simplona, sin hacer ningún tipo de esfuerzo, sufriendo y esperando al Alicante y casi suplicando no encajar ningún gol frente a la tromba celeste. El Alicante atacó hasta la saciedad, pero faltó fortuna cara a puerta. Ocasiones no faltaron. El partido sólo tuvo color celeste. El conjunto de Joserra apostó por un fútbol de toque, posesión y velocidad en el ataque. El Ribarroja tan sólo pudo encerrarse atrás dado el planteamiento del míster celeste. En el minuto 4, en un saque de falta, el Alicante inició una jugada ensayada: García sacaba en corto para Carrión en banda derecha, quien cedió el esférico a Pepín que, con grandes regates, se plantó en línea de fondo y centró. El guardameta consiguió atajar el esférico. Un minuto después, Adrián robó un balón en el centro del campo y casi en línea de banda izquierda. El 14 del Alicante se deshizo de varios contrarios y le pasó el balón a García, quien pasó a Pepín por banda derecha, que centró directo al portero. En el 8, ocasión manifiesta de gol: pase largo a García que se quedaba completamente solo. Nacho le agarró, le tiró de la camiseta para que no llegara al balón, cosa que consiguió. El colegiado señaló la falta pero tan sólo sacó tarjeta amarilla pese a ser el último defensa. En el minuto 9, gol anulado al Alicante: fue obra de José Végar, tras el lanzamiento de un libre directo que rebotó en un contrario y Végar aprovechó el rechace para materializar. No obstante, pese a estar en posición antirreglamentaria, la duda viene de si el gol debería haber sido legal al haber recibido el balón de un jugador contrario. La polémica estaba servida. Pero el conjunto celeste, lejos de venirse atrás, siguió atacando y, un minuto después, José García, en su segundo partido como celeste, se quedó solo ante el portero pero muy escorado a la izquierda e intentó marcar, pero sin tener jugadores con los que apoyarse, teniendo la presión de varios defensas y en una posición tan escorada, tan sólo pudo chutar al lateral de la red. Tras el monólogo celeste, las ocasiones claras pasaron a ser simplemente presión sin llegar a hacer intervenir al guardameta y el Ribarroja empezó a crecerse un poco: en el 11, una jugada colectiva de los valencianos acabó en un centro peligroso de Cifo que despejó a córner un defensa y, en el 20, un córner de los visitantes pudo acabar en gol en una doble ocasión que desperdiciaron. Tan sólo esto y un disparo cruzado en el minuto 36 de Galduf, además de un gol anulado por clamoroso fuera de juego en el 42, fue lo que hizo el Ribarroja en toda la primera mitad. En el 23, la solidez defensiva celeste se hizo patente: Cifo pasó el balón entre las piernas de Adrián pero el lateral izquierdo del Alicante, lejos de rendirse, no se dejó rebasar y consiguió mantener la posesión del esférico. Merced al apoyo recibido por Matías, evitaron que otros jugadores visitantes llegaran al balón para recuperarlo y retomar el ataque. A partir de la media hora de juego, el Alicante recuperó el dominio absoluto del encuentro: un sinfín de ocasiones se vieron en Villafranqueza: en el 33, un centro de Végar tras el cual el esférico se paseó por delante de la portería sin llegar nadie al remate; en el 43, gran tiro de García que se fue fuera por poco; en el 44, gran tiro de Végar desde el borde del área, que se fue algo alto. Si la primera parte fue celeste, la segunda no fue muy distinta. En el 52, Végar dio un balón largo a García, que chutó y dio en el palo izquierdo. En el 55, Végar dio un centro casi raso al que no llegó Pepín por milímetros para rematar a puerta vacía tras una mala salida del portero. En el 58, Toni Jiménez lanzó una falta que José García remató de cabeza, parando Jordi con algunas dificultades. Tras unos minutos sin ocasiones del Alicante, pese a encerrar al Ribarroja en su área, en el 73, en una jugada conjunta, Pepín y Toni Jiménez tuvieron una doble ocasión de gol que Jordi acertó a intervenir y evitar el gol local. Toque, toque y toque, pero el miedo a chutar se empezó a hacer patente entre los celestes: pese a empezar a verse mucho antes, Pepín fue la primera víctima de ese miedo, esta vez ya más claro, en el 75 cuando tenía todo a favor. Y en el mismo minuto, posible penalti a García. Pese a que parecía falta clara dentro del área, el colegiado señaló falta de García por simular y decidió amonestarlo. En el 78, Pepín pasó a Toni Jiménez por banda izquierda y éste, tras pensárselo demasiado, acabó demasiado escorado a la banda derecha y tiró fuera casi sin ángulo. En el 85, Toni Jiménez, Pepín y Végar encabezaron una jugada conjunta en la que el portero acabó despejando con dificultad. En el 86, gran jugada colectiva de los celestes pero ese miedo a chutar evitó que el balón acabara en el fondo de la red. En el 89, Lander realizó una gran jugada por banda derecha apoyándose en Toni Jiménez, Lander se la volvió a pasar pero la indecisión o miedo a chutar hizo que Jiménez acabara centrando en vez de tirar a puerta y, a su vez, el centro fue demasiado fuerte. Y cuando perdonas, acabas pagándolo. Y el Alicante lo pagó, y muy caro. El Ribarroja, que había pasado por Villafranqueza sin pena ni gloria, marcó por medio de Civera al rematar de cabeza una falta. Ya con el tiempo cumplido, la moral de los celestes se vino abajo y, pese a que lo volvieron a intentar, la sensación de impotencia al estar perdiendo el, tal vez, su mejor partido de la temporada, practicando un juego vistoso, teniendo una infinidad de ocasiones para materializar y, ante todo, dominando durante los 90 minutos al rival, encerrándolo en su área, dejó tocada y hundida la moral de los futbolistas. En conclusión, derrota injusta del Alicante ante un Ribarroja que no hizo nada para llevarse el encuentro pero, sin embargo, los 3 puntos viajan para tierras valencianas. Ficha Técnica ALICANTE CF 0: Nico; Carrión (m.85, Lander), Werner, Matías, Adrián; Pepín, Romero, Toni Jiménez (m.67, Luigi), J. Végar; José G. y García (m.87, Kuki). RIBARROJA CF 1: Jordi; Bruno, Ortega, Nacho (m.70, Fran), De la Torre; Cifo, Pablo, Galduf, Manu Moreno (m.64, Sergi); Gabi (m.78, Diego Ribera) y Civera. Goles: 0-1 Civera (m.90) Árbitro: García Acena, del Colegio Valenciano. Amonestó a García y Adrián por el Alicante y a Civera, Manu Moreno, Nacho y Sergi por el Ribarroja. Incidencias: encuentro disputado en la Ciudad Deportiva de Villafranqueza ante 700 espectadores. A destacar, la presencia del ex-jugador del Alicante Miñano, ahora en las filas del filial del Valencia en Segunda B. La opinión de los entrenadores Javi Pons, entrenador del Ribarroja: el entrenador visitante afirmó que "ha sido un partido muy trabajado y muy sufrido" y el resultado "es satisfactorio". "El equipo necesitaba ganar" y "hay euforia en el vestuario. Esta victoria vale mucho por la parte anímica", enunciaba emocionado. Comentó que "hay mucho por ver" y que el equipo está "en proceso". Valoró la victoria como una "victoria épica" porque "cualquiera de los dos se lo podía haber llevado" y porque "el Alicante, verdaderamente, tiene muy buenos jugadores, ha llevado la iniciativa, nos ha encerrado atrás y no entiendo que esté ahí en la clasificación", sentenciaba. Joserra, entrenador del Alicante: el míster celeste resumió en la palabra "impotencia" todo el partido, pues "creo que ha sido injusto el resultado". "La segunda parte ha sido nuestra: centros por arriba, por abajo, un balón al palo...". "Esto es cuestión de tiempo", afirma, porque "esto tiene remedio" y hay que ser optimista. Reconoció que "a nivel psicológico, esto es un palo" y que por ello "ahora hay que ser más psicólogo que entrenador". También reconoció que "esta derrota no me la esperaba" y viene dada porque "no hemos acertado en dos puntos ofensivos clave: último pase y finalización". También lanzó un mensaje directo a la afición: "Ha sido un tropezón que ninguno esperábamos, pero les pido que sean optimistas, y no lo digo por cumplir, lo digo con sentimiento, lo vamos a sacar adelante". Afirmó que "ésta es la mejor afición. La afición del Alicante es para quitarse el sombrero" y "sólo les pido que sigan viniendo", sentenció. La visión de la afición La afición celeste no pudo marcharse feliz de Villafranqueza. Los 700 espectadores que poblaron las gradas de Villafranqueza no pudieron llevarse una alegría pues el Alicante no consiguió la victoria, aunque méritos hizo para ello. Entre los aficionados se encontraba nada más y nada menos que Miñano, jugador formado en la cantera celeste que debutó con el primer equipo en Segunda División. Miñano no olvida a su equipo y volvió a pasarse para ver el equipo que le formó como futbolista. Estuvo hablando con el entrenador del Promesas Pedro Ibáñez y con el jugador también del filial alicantinista Moho. |






