Investigaciones científicas
Resumen de investigaciones científicas en continua actualización sobre el
Agaricus blazei Murill o Champiñón del Sol
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En primer lugar hay que remarcar que la inmensa mayoría, si no todas las investigaciones científicas, experimentos animales, in vitro, ensayos clínicos y observaciones clínicas que se han publicado en las revistas científicas de mayor impacto sobre el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol se llevan a cabo con producciones llevadas a cabo con la estirpe micelial Jun-17, una ínfima parte de lo que se comercializa y publicita realmente en el mercado. De igual modo, esas producciones de Agaricus blazei Murill o Champiñón del Sol de clima tropical se llevan a cabo teniendo en cuenta controles, entornos y procesos que no tienen nada que ver con lo que se comercializa normalmente, pese a la publicidad agresiva: teniendo en cuenta que son cultivados a campo abierto (en clima tropical), teniendo en cuenta la época, el clima,
el sustrato, la recogida y procesos de conservación y de
semiconservación.
Tanto no se pueden extrapolar esos resultados sorprendentes a producciones comerciales indiscriminadas de invernaderos (muchísimo más rentables - y llevadas a cabo incluso en Brasil - y única manera de cultivarlo fuera del entorno tropical), como mucho menos a la multitud ingente de derivados, pastillas, comprimidos, extractos, ... fabricados con las mismas. Y, sin embargo, no paran de publicitarse agresivamente en Internet, con meros fines comerciales y sin conocimiento suficiente, en el mejor de los casos, jugando, por tanto, con la salud o esperanzas de muchas personas. Sólo se han realizado estudios serios sobre tres derivados de este champiñón, con inversiones mil millonarias en Yen, y ninguno ha llegado a acreditar lo que el resto de literatura científica demuestra para la seta en sí, cuando es óptima, según se expone en el párrafo anterior.
Hecha esa necesaria necesaria y fundamental salvedad, tomando como referencia en primer término, por ejemplo, al propio Dr. Wasser (2002), se puede decir que numerosas especies de hongos de basidiomiceto tienen una prolongada historia de aplicación tanto como alimento, como con propósitos medicinales. Casi 650 de las 14.000 especies conocidas poseen propiedades farmacológicas significativas, y casi 100 especies han sido testadas para el cultivo (Hobbs, 1995; Miles y Chang,1997; Reshetnikov et al., 2001; Kirk et al.,2001). De éstas, unas 40 especies se cultivan comercialmente a escala industrial (Chang, 1999). Estos hongos atraen un interés industrial grande, siendo fuentes de muchas substancias farmacológicas con poderosas propiedades así como substancias objetivamente muy beneficiosas para la salud, o incluso con actividad terapéutica, conocidas bajo una pluralidad de denominaciones: suplementos dietéticos, alimentos funcionales, ... (Zeisel, 1999; Wasser y Weis, 1999; Wasser et al., 2000).
La primera descripción histórica del uso de setas del género Agaricus con propósitos medicinbales es probablemente la descripción que se encuentran en tratados médicos bizantinos del siglo cuarto al siglo quince por Orivasio y Apuleyo, para tratar úlceras malignas de faringe (Ramoutsaki et al., 2002).
Una de las especies más interesantes y que comienza a ser estudiada intensivamente es el Agaricus blazei Murill. Se caracteriza el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol por una amplia gama de investigaciones sobre tratamientos medicinales, incluyendo actividad antitumoral (Mizuno et al., 1989, 1998, 1999). El mayor grupo de sustancias se compone de polisacáridos, obtenidos mayormente de los cuerpos fructificados. De 17 fracciones solubles e insolubles en agua, 7 mostraron actividad antitumoral. Estos glucanos antitumorales tenían una estructura β-(1-6), además de otros glucanos bien conocidos β-(1-3)-glucanos. Curiosamente, el Agaricus blazei Murill, o champiñón del Sol, es el primer hongo conocido que contenga polisacáridos activos con tales estructuras (Mizuno et al., 1990). Las fracciones tratadas en medio ácido (ATF) provocan infiltración en tumores distantes por células Natural Killer con muy remarcada actividad. También inhibe directamente el crecimiento celular in vitro, mediante un proceso de inducción apoptótica. Los componentes activos del ATF (del Agaricus blazei Murill, champiñón del Sol) son HM-3G (Fujimiya et al., 1998) y LM-3 (contiene fracciones del complejo α-(1-4)-glucano-β-(1-6)-glucano) (Fujimiya et al., 1999). La mayoría de estos polisacáridos son fibra vegetal, absorben las sustancias carcinógenas, previniendo así la absorción por parte del intestino, y minimizando efectivamente la posibilidad de cáncer de intestino o de colon (Mizuno, 1996).
El extracto de acetona del Agaricus blazei Murill, o champiñón del Sol, contenía 6 esteroides antitumorales activos. Tres de ellos inhibieron las proliferación de células cancerígenas cervicales (HeLa) (Mizuno, 2002) y la cuarta, ergosterol (o su producto oxidado), bloqueaban el crecimiento de un tumor de sarcoma 180 en ratones portadores por inhibición directa de angiogénesis inducida por tumores sólidos (Takaku et al., 2002), los extractos de hexano y cloroformo-metanol de los cuerpos fructificados del Agaricus blazei Murill, o champiñón del Sol, poseen actividades antimutagénicas y bactericidas. Las primera fue inducida por ácido linoleico, y la segunda por ácido 13-hidroxi,cis-9,trans-11-octadecadienoico (13-ZE-LOH) (Osaki et al.,1994).
Como las mutaciones son uno de los factores importantes que contribuyen a la oncogénesis, el descubrimiento de sustancias activas antimutagénicas naturales es un paso muy prometedor. Se ha demostrado una alta actividad antimutagénica en extractos de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol a diferentes concentraciones en células (Menoli et al., 2001, Barbisan et al., 2003, Pinhero et al, 2003).
Se ha demostrado remarcada actividad antiangiogénica (Bellini et al., 2002, 2003; Takau et al., 2002), describiéndose por primera vez un ergosterol con actividad antiangiogénica. De igual modo, se ha descrito por vez primera el piroglutamato sódico aislado del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol como una sustancia antiangiogénica con potentes acciones antitumoral y antimetastática, así como actividad inmunomoduladora, en ratones portadores de tumores (Kimura et al., 2004).
Aunque las investigaciones se centran hoy día en los cuerpos fructificados, los cultivos miceliales del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol también mostraron ser una fuente de sustancias antitumorales. Se desarrolló un complejo de polisacárido activo antitumoral (ATOM) (Ito et al., 1997). Otro complejo proteína-polisacárido se obtuvo del cultivo micelial sumergido del Agaricus blazei Murill. Los principales componentes de esta parte de polisacáridos son la glucosa y la manosa (Hikichi et al., 1999). Un nuevo polisacárido activo antitumoral del Agaricus blazei o champiñón del Sol contra el sarcoma 180 se ha separado del micelio cultivado en líquido, β-(1-2)-, β-(1-3)-glucomanán (Tsuchida et al., 2001). Probó ser completamente diferente a los polisacáridos antitumorales del cuerpo fructificado (Mizuno et al., 1999). Los extractos acuosas miceliales del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol inhibieron efectos citopáticos inducidos por encefalitis equina occidental.
Curiosamente, esta actividad no fue observada en las fracciones obtenidas en los cuerpos fructificados del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol (Sorimachi et al., 2001).
Durante los 80 y los 90, el A. blazei ha demostrado poseer actividades antimutagénicas, bactericidas y antiangiogénicas, y ser un poderoso estimulante sistémico del sistema inmunitario, promoviendo los mecanismos de defensa natural para combatir una variedad de agentes infecciosos, además de cánceres (Reshetnikov et al., 2001; Mizuno, 2002). La actividad inmunoestimuladora y la acción antitumoral de extractos de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol se investigó con distintos modelos de laboratorio, incluyendo ratones portadores de Sarcoma-180, fibrosarcoma MethA, HeLa, y V79 (Kawagishi et al., 1989, 1990; Mizuno et al.,1990, 1998; Itoh et al., 1994; Ebina y Fujimiya, 1998; Fujimiya et al., 1998, 2000). Esta amplia gama de propiedades se debe a la presencia de numerosas sustancias de diferente naturaleza química, contenidas no sólo en los cuerpos fructificados, sino también el cultivo del micelio y en el líquido filtrado.
El Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol es, así mismo, una fuente excelente de antioxidantes (Izawa et al., 2003). En 2004, Juang et al. muestran como el A. blazei tiene unas excelentes propiedades antioxidantes.
En 2004, Chen et al. sugieren que el extracto de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol pudiera ser un adyuvante para mejorar la eficacia de las vacunas de ADN in vivo – esto es, abre la vía a una posible efectividad antivírica, que se constata con la inhibición del virus de la encefalopatía equina occidental (Sorimachi et al., 2001).
En
2008, Sorimachi et al. describen los efectos inhibidores de componentes del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol en la formación de fibra colágeno anormales en células de hepatocarcinoma humano.
En ese sentido, en 2008 también Angeli et al. publican sobre los efectos beneficiosos del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol contra la línea del hepatocarcinoma humano.
También en 2008 Sugita et al. muestran la acción beneficiosa del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol en la formación de antígenos.
En
2007, Gao et al., describen los mecanismos primarios de la apoptosis inducida en la línea tumoral de la leucemia por la fracción FA-2-b-ss preparada del champiñón Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol, apuntando lo interesante de estos descubrimientos en la lucha
contra la leucemia. Más adelante se comprueba que ya se ha llevado a cabo algún ensayo clínico exitoso contra la leucemia no linfocítica.
En 2007, Jin et al inciden en lo mismo, pero con otros mecanismos de actuación descritos con otras fracciones de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol.
En 2007, Murakawa et al, describen la efectividad del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol como un activador de respuesta inmunitaria en la terapia in vivo contra el mieloma utilizando fosfolípidos marinos.
A lo largo de 2005 y 2006, Bernardshaw et al, (del Instituto Nacional de la Salud del Reino de Noruega) llevan a cabo experimentos animales con éxito con vistas a la utilización del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol en dietas hospitalarias. Demuestran la inhibición del streptoccocus neumoniae, del stafiloccocus aureus, así como, en un tercer experimento, el inaudito incremento en la tasa de supervivencia de ratones pretratados con blazei, y otro grupo con administración simultánea, a los que se les produce peritonitis fecaloidea.
Se ha descrito la restauración de la actividad de las células NK de las células del bazo inhibidas por la inoculación subcutánea de un tumor de Ehrlich, así como la estimulación de la actividad linfoproliferativa inducida mitogénicamente de las células del bazo por el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol (Kaneno et al., 2004).
En ese sentido, tras un ensayo clínico 100 pacientes con cánceres ginecológicos y su correspondiente grupo de control de otras 100 pacientes, utilizando la infusión de Agaricus blazei Murill Kyowa (estirpe comercial propia de la farmacéutica Kyowa Hakko, la más antigua de Japón – cotiza en la bolsa de Tokio desde 1868 – y una de las cinco más grandes del país, que produce el Agaricus blazei Murill en una zona óptima de Matto Grosso do Sul, no de Sâo Paulo), las conclusiones es que es recomendable ese Agaricus blazei Murill, por cuanto incrementa muy significativamente la activación de las células NK y minora los efectos colaterales de la quimioterapia, como la ausencia de apetito, alopecia, estabilidad emocional y debilidad general (Ahn et al., 2004). El disparo de las células NK ocurre en este experimento a partir de la sexta semana. Curiosamente coincide con otros, pero también hay terceros, y mis propias observaciones en las que, en ocasiones, eso ha ocurrido mucho antes.
En otros ensayos clínicos anteriores, con menos sujetos, Wang et al. en 1994 describe los efectos del A. blazei en la promoción de acción hematopoyética, reforzamiento de la función inmunitaria e inhibición tumoral, en pacientes con tumores en el tracto gastrointestinal; también se considera que el A. blazei promueve la restauración de la mielopoiesis retardada después de radioterapia y quimioterapia. En 1994, con pacientes de leucemia no linfocítica, Xiaohui et al. describen la remisión del 80 % del grupo experimental, minoración remarcada de los efectos colaterales de la quimioterapia, aumento remarcado de leucocitos, plaquetas y circulación periférica, así como un menor número de infecciones. Wang et al., también en 1994, con pacientes con hepatitis B crónica, considera obvio que el A. blazei exhibe un efecto terapéutico contra la depresión enzimática y la ictericia, así como en la recuperación de hepatocitos, fortalecimiento del sistema inmunitario y actividad anticancerígena. En 2000, Suzuki et al. presentan un trabajo con pacientes con cistadenomas, sarcomas y carcinomas de células escamosas – sarcoma uterino, tumores de ovarios y carcinomas cervicales – cuyas conclusiones son que fortaleció el sistema inmunitario de todos los pacientes, con actividad linfoproliferativa e incremento en la activación de las células NK; disminución en los valores de GOT y GPT en aquellos que lo tenían alto; minoración de los efectos colaterales de la quimioterapia y de la radioterapia, por lo que podría considerarse un inmunoquimioterápico óptimo.
Un estudio evaluó los efectos clínicos y seguridad en voluntarios humanos con niveles elevados de gamma-GTP, pero con un derivado, ABCL. Los resultados son significativamente positivos (Inuzuka et al., 2002).
El 14 de marzo de 2008 concluyó un ensayo clínico a doble ciego, reglado y aprobado por la FDA, contra hepatitis C.
En
2007 Hsu et al. publican un ensayo a doble ciego y con placebo con Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol contra la diabetes mellitus tipo II. Sus conclusiones son las que se habían
vislumbrado en muchas observaciones clínicas y casos aislados.
Es efectivo, pero cuando se valora verdaderamente su efectividad es a
través de su ingesta continuada a medio plazo. Sin perjuicio
de algunas anécdotas llamativas, como un caballero que se
suscribió a un ensayo clínico de administración
masiva durante un año, para probar la ausencia de efectos
colaterales nocivos, aún con una administración muy
alta, y curiosamente padecía diabetes al principio, y ya no la
padecía al final del experimento, hecho que, por no formar
parte del mismo, sólo es mencionado anecdóticamente. Hay muchas más referencias a las bondades del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol en relación con la diabetes; este enlace es sólo un ejemplo para nada extensivo.
En 2002, Kweon et al., describen los efectos reductores en plasma del colesterol y peso corporal por los extractos miceliales del Agaricus blazei Murill y del Lentinus Edodes.
En 2003, Toshiro et al. demuestran el efecto antihipertensivo del blazei en seres humanos a través de un ensayo clínico a doble ciego y con placebo.
Existen otras observaciones sobre seres humanos, como las de Ebina, en 1997, dando posible explicación a actividad terapéutica en casos de hipertensión, dermatitis atópica, diabetes y cáncer; en el mismo, ya se subraya la necesidad de una producción homogénea y optimizada; algo que en los más de diez años siguientes no sólo no se llevó a cabo, sino que por intereses y aprovechamiento comercial ha ocurrido todo lo contrario. También en 1995 y 1997, Ghoneum presenta algunas observaciones clínicas en cáncer de ovarios y otros.
Hay más observaciones clínicas en el propio Sâo Paulo, básicamente, en el Centro Oncológico de Sao Paulo. Algunas, francamente curiosas, como la efectividad que demuestra como adyuvante – en otras ocasiones, sólo con tratamiento paliativo o sin tratamiento – en cáncer de próstata, donde la actividad sobre el sistema inmunitario tendría mucha menos influencia en el desarrollo de la enfermedad, siendo esta la que tradicionalmente se le atribuía como principal. No obstante, en estas observaciones se pone de manifiesto actividad antiangiogénica, que atribuyen, según el estado de la ciencia cuando se realizan, al ergosterol contenido (en modelos animales se describió el ergosterol contenido como un poderoso antoangiogénico), sin perjuicio de que, posteriormente, se ha aislado otra sustancia, piroglutamato sódico, a la que también se observa fuerte actividad antiangiogénica.
En 2008, Liu et al. publican un trabajo que aboga por el reconocimiento del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol como un alimento funcional, demostrando en su experimento, con voluntarios humanos y con animales, cómo incrementa significativamente el nivel de células NK activas, reduce significativamente la grasa corporal, la grasa infiltrada en las vísceras, el nivel de colesterol en sangre y el nivel de glucosa en sangre. En ese mismo trabajo se subraya que se lleva a cabo con producción natural, a campo abierto - una ínfima parte de lo realmente comercializado a nivel mundial. Y, desde luego, no con ningún tipo de derivados añadidos tampoco. De modo directo e indirecto también se ha escrito bastante sobre las bondades de este champiñón para combatir la ostoporosis, así como existe ya un primer ensayo clínico con más de ochenta mujeres para perder peso.
- Hasta este momento, me he basado sólo en la literatura científica de alto índice de impacto. Se trata en la práctica universalidad de las referencias de artículos científicos recogidos en la base de datos PubMed., de la Biblioteca Nacional Médica de Estados Unidos. Existen muchísimos más trabajos científicos publicados, a los que se puede acceder, por ejemplo, a través de http://scholar.google.com.
- No obstante, hay otra fuente de información indirecta como son las patentes que se registran sobre componentes del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol seta o métodos para procesarla. Son cientos. Y entre ellos se encuentran otros ensayos clínicos y trabajos muy interesantes, que no entran en literatura científica, sino que apoyan comercialmente esas patentes. Me llamó la atención, al haber tenido el privilegio de conocer inauditos casos al respecto, que se describa que es un inhibidor de la línea del glioblastoma in vitro, y más todavía de la del melanoma in vitro.
- Como esto no es más que un artículo resumen de revisión, hay que tener en cuenta que existen muchas más referencias específicas a líneas tumorales específicas, así como he tenido el privilegio de conocer muchos casos particulares muy llamativos. Desde luego, no con la inmensa mayoría del blazei que se comercializa hoy en día.
Composición.
En cuanto a su composición, varía muchísimo de unos especímenes a otros. No obstante, de modo general, el 85% - 87% del champiñón fresco es agua. Deshidratado es rico en proteína (40 -> 45%) y carbohidratos (3 -> 4%), y vitaminas, especialmente B1 y B2, y niacina. También contiene una gran cantidad de ácidos grasos insaturados, predominantemente ácido linoléico, presenunte en el total de fracciones lípidas, lípidas neutras y fosfolípidas. Cerebrósido y digalactosil-diacil-glicerol eran los principales componentes glicolípidos. Estos resultados son de gran interés a causa de que se atribuyen a los ácidos grasos insaturados efectos carcinostáticos, de acción disminuidora del colesterol y acción antitrombótica (Mizuno, 1995).
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